BUENOS AIRES.- Dos ex jerarcas del centro clandestino de detención "El Vesubio" que funcionó durante la dictadura en el partido bonaerense de La Matanza fueron condenados ayer a la pena de prisión perpetua. Cinco ex penitenciarios recibieron penas que rondan los 20 años de cárcel.
Se trata del ex coronel Hugo Pascarelli (81) y del ex general Héctor Humberto Gamen (84), quienes secundaban al tercero de los acusados, el coronel Pedro Duran Sáenz, que falleció en junio pasado, sin haber oído una condena.
En el debate se juzgaron 156 hechos de privación ilegal de la libertad (secuestros) y tormentos cometidos entre abril de 1976 y septiembre de 1978, así como 19 homicidios agravados, entre los que se encuentran los fusilamientos de Monte Grande de mayo de 1977, además de 75 víctimas de la Causa siguen desaparecidas, entre ellas, el guionista de historietas y creador del Eternauta, Héctor Oesterheld, el cineasta Raimundo Gleyzer y el escritor Haroldo Conti, autor de "Sudeste" y "Mascaró el cazador americano".
Los acusados fueron sentenciados por los delitos de homicidio calificado por alevosía en 22 oportunidades, en el caso de Gamen y privación ilegitima de la libertad agravada y tormentos en 44 ocasiones, en tanto que a Pascarelli se le achacaron 3 homicidios calificados por alevosía y 25 privaciones ilegitimas de la libertad y tormentos, agravados por ser la víctima un perseguido político.
Durante el juicio iniciado en febrero de 2010 se ventilaron hechos que incluyen homicidios y casos de desaparición forzada de personas.
Además de los mencionados fueron condenados los penitenciarios Ricardo Martínez, por 96 casos de privación ilegitima de la libertad y tormentos a 20 años y 6 meses de prisión; y Diego Chemes por los mismos delitos en 95 oportunidades y tormentos agravados a 21 años y 6 meses.
También recibieron condena Ramón Erlán (20 años y 6 meses), José Maidana (22 años y 6 meses y Roberto Carlos Zeolitti (18 años de prisión).
El Tribunal Oral Federal 4 dispuso en su sentencia la inmediata detención de Pacarelli y Gamén, quienes permanecieron en libertad durante las audiencias.
Al término de la lectura del veredicto y ante una sala colmada de público, se escuchó un cerrado aplauso en la planta baja, donde se encontraban integrantes de organismos de derechos humanos y familiares de los acusados.
Además de las condenas, el tribunal ordenó que se investiguen 6 casos de abusos y violencia sexual denunciados durante el juicio y 22 homicidios cometidos en El Vesubio, donde la mayoría de las víctimas pertenecía a las organizaciones Montoneros y Vanguardia Comunista.
Además de un grupo de Madres de Plaza de Mayo encabezadas por Nora Cortiñas, estuvieron funcionarios de las embajadas de Francia y de Alemania, el único Estado europeo que se presentó como querellante en un juicio por crimenes de lesa humanidad cometidos en la Argentina durante la dictadura.
Al pronunciar las últimas palabras antes de la condena, Pascarelli reivindicó lo actuado durante la represión antisubversiva y se autodefinió como "un viejo soldado", que se desempeñó en el marco de una guerra irregular que consideró justa.
En tanto, su ex camarada y también uno de los jefes del Vesubio, el coronel Gamen, prefirió no hablar.
El fallecido Duran Saenz fue acusado por los sobrevivientes como uno de los más feroces represores del campo de concentración.
Al menos 16 de las detenidas-desaparecidas estaban embarazadas: cinco de ellas sobrevivieron y también sus hijos, como Susana Reyes y Elena Alfaro, aunque otras continúan desaparecidas y sus hijos e hijas nacieron en cautiverio y son parte de los 400 jóvenes buscados. (NA)
Se trata del ex coronel Hugo Pascarelli (81) y del ex general Héctor Humberto Gamen (84), quienes secundaban al tercero de los acusados, el coronel Pedro Duran Sáenz, que falleció en junio pasado, sin haber oído una condena.
En el debate se juzgaron 156 hechos de privación ilegal de la libertad (secuestros) y tormentos cometidos entre abril de 1976 y septiembre de 1978, así como 19 homicidios agravados, entre los que se encuentran los fusilamientos de Monte Grande de mayo de 1977, además de 75 víctimas de la Causa siguen desaparecidas, entre ellas, el guionista de historietas y creador del Eternauta, Héctor Oesterheld, el cineasta Raimundo Gleyzer y el escritor Haroldo Conti, autor de "Sudeste" y "Mascaró el cazador americano".
Los acusados fueron sentenciados por los delitos de homicidio calificado por alevosía en 22 oportunidades, en el caso de Gamen y privación ilegitima de la libertad agravada y tormentos en 44 ocasiones, en tanto que a Pascarelli se le achacaron 3 homicidios calificados por alevosía y 25 privaciones ilegitimas de la libertad y tormentos, agravados por ser la víctima un perseguido político.
Durante el juicio iniciado en febrero de 2010 se ventilaron hechos que incluyen homicidios y casos de desaparición forzada de personas.
Además de los mencionados fueron condenados los penitenciarios Ricardo Martínez, por 96 casos de privación ilegitima de la libertad y tormentos a 20 años y 6 meses de prisión; y Diego Chemes por los mismos delitos en 95 oportunidades y tormentos agravados a 21 años y 6 meses.
También recibieron condena Ramón Erlán (20 años y 6 meses), José Maidana (22 años y 6 meses y Roberto Carlos Zeolitti (18 años de prisión).
El Tribunal Oral Federal 4 dispuso en su sentencia la inmediata detención de Pacarelli y Gamén, quienes permanecieron en libertad durante las audiencias.
Al término de la lectura del veredicto y ante una sala colmada de público, se escuchó un cerrado aplauso en la planta baja, donde se encontraban integrantes de organismos de derechos humanos y familiares de los acusados.
Además de las condenas, el tribunal ordenó que se investiguen 6 casos de abusos y violencia sexual denunciados durante el juicio y 22 homicidios cometidos en El Vesubio, donde la mayoría de las víctimas pertenecía a las organizaciones Montoneros y Vanguardia Comunista.
Además de un grupo de Madres de Plaza de Mayo encabezadas por Nora Cortiñas, estuvieron funcionarios de las embajadas de Francia y de Alemania, el único Estado europeo que se presentó como querellante en un juicio por crimenes de lesa humanidad cometidos en la Argentina durante la dictadura.
Al pronunciar las últimas palabras antes de la condena, Pascarelli reivindicó lo actuado durante la represión antisubversiva y se autodefinió como "un viejo soldado", que se desempeñó en el marco de una guerra irregular que consideró justa.
En tanto, su ex camarada y también uno de los jefes del Vesubio, el coronel Gamen, prefirió no hablar.
El fallecido Duran Saenz fue acusado por los sobrevivientes como uno de los más feroces represores del campo de concentración.
Al menos 16 de las detenidas-desaparecidas estaban embarazadas: cinco de ellas sobrevivieron y también sus hijos, como Susana Reyes y Elena Alfaro, aunque otras continúan desaparecidas y sus hijos e hijas nacieron en cautiverio y son parte de los 400 jóvenes buscados. (NA)







