10 Julio 2011 Seguir en 
Desde hace muchos años, escuchamos hablar del Primer Mundo. Daba la impresión de que en el medio se producía una ausencia o un bache, como si hubiese una franja de la nada y se pasaba directamente al Tercer Mundo. En la década de 1990, en un exceso de entusiasmo la clase dirigente de ese momento anunciaba que la Argentina estaba ingresando a esa Primera A del planeta. Pero los años sucesivos mostraron que estábamos lejos de esa pretensión. Si bien en los últimos años, la tan criticada Justicia ha evidenciado algunos avances, hay aspectos importantes que siguen postergados. Las causas, como se suele argumentar tradicionalmente, se deben a cuestiones presupuestarias.
Por ejemplo, Tucumán no posee un laboratorio u ente oficial que se ocupe de los análisis de ADN que son en la actualidad fundamentales para esclarecer crímenes, violaciones o acciones delictivas. Las muestras deben ser enviadas a Buenos Aires, demoran tres semanas como mínimo en conocerse los resultados, excepto en los casos en que se solicita un trámite sumarísimo, entonces la tardanza es de siete días.
Si nuestra provincia contara con un laboratorio propio, los estudios completos podrían estar disponibles en 24 horas, según los especialistas en el tema. Según la subdirectora de Policía Científica, las pericias de ADN arrojan un resultado casi contundente. Realizarlas en Tucumán permitiría que muchas causas fuesen resueltas con mayor celeridad. Lo único que falta es la decisión política de comprar el equipamiento. Explicó que las pericias genéticas son vitales en la investigación de muchos casos, especialmente, en los delitos de abuso sexual. "Como por lo general, no hay testigos, son fundamentales la evidencia y los líquidos biológicos que se detectan en el lugar. Porque los agresores siempre actúan en el ámbito de la intimidad. Son delitos en los que, por sus características, siempre hay pedido de ADN", dijo y acotó que en los casos de homicidio se suele tardar de uno a dos años desde que ocurrió el hecho hasta que se solicitan cotejos de ADN.
El titular de la Cámara Penal afirmó que estos estudios podrían aplicarse en toda clase de delitos, no sólo en los que existan hechos de sangre. "La pericia de ADN, por su naturaleza, puede ser utilizada en cualquier actividad humana. En un robo, tal vez, se puede establecer mediante el análisis de un cabello la presencia de una persona en el lugar del hecho", señaló.
Hasta 2003, las pericias de ADN se efectuaban en la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (Proimi), que depende del Conicet. La Corte Suprema de Justicia decidió no renovar su relación con ese organismo y deriva desde entonces los pedidos de estudios de ADN al Colegio de Bioquímicos y Farmacéuticos de la Capital Federal.
Para contar con un laboratorio propio debería adquirirse un equipo autoanalizador que cuesta alrededor de U$S 250.000. A este habría que sumarle dos equipos cuyo costo se estima en U$S 10.000 cada uno, más los gastos en drogas y reactivos y el equipamiento edilicio.
Una inversión de 300 mil dólares en una herramienta de primordial necesidad para beneficiar la acción de una justicia que pretende ser moderna no pareciera ser una cifra que hiciera tambalear el presupuesto provincial, teniendo en cuenta que a veces se malgastan dineros públicos en cosas superfluas.
Sería importante que el Poder Judicial de Tucumán contara con este servicio que permitiría una mayor eficiencia en la resolución de los casos y contribuiría además a despojarse de los motes de lento y burocrático que lo persiguen desde hace años, no sin razón por parte de la ciudadanía.
Por ejemplo, Tucumán no posee un laboratorio u ente oficial que se ocupe de los análisis de ADN que son en la actualidad fundamentales para esclarecer crímenes, violaciones o acciones delictivas. Las muestras deben ser enviadas a Buenos Aires, demoran tres semanas como mínimo en conocerse los resultados, excepto en los casos en que se solicita un trámite sumarísimo, entonces la tardanza es de siete días.
Si nuestra provincia contara con un laboratorio propio, los estudios completos podrían estar disponibles en 24 horas, según los especialistas en el tema. Según la subdirectora de Policía Científica, las pericias de ADN arrojan un resultado casi contundente. Realizarlas en Tucumán permitiría que muchas causas fuesen resueltas con mayor celeridad. Lo único que falta es la decisión política de comprar el equipamiento. Explicó que las pericias genéticas son vitales en la investigación de muchos casos, especialmente, en los delitos de abuso sexual. "Como por lo general, no hay testigos, son fundamentales la evidencia y los líquidos biológicos que se detectan en el lugar. Porque los agresores siempre actúan en el ámbito de la intimidad. Son delitos en los que, por sus características, siempre hay pedido de ADN", dijo y acotó que en los casos de homicidio se suele tardar de uno a dos años desde que ocurrió el hecho hasta que se solicitan cotejos de ADN.
El titular de la Cámara Penal afirmó que estos estudios podrían aplicarse en toda clase de delitos, no sólo en los que existan hechos de sangre. "La pericia de ADN, por su naturaleza, puede ser utilizada en cualquier actividad humana. En un robo, tal vez, se puede establecer mediante el análisis de un cabello la presencia de una persona en el lugar del hecho", señaló.
Hasta 2003, las pericias de ADN se efectuaban en la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (Proimi), que depende del Conicet. La Corte Suprema de Justicia decidió no renovar su relación con ese organismo y deriva desde entonces los pedidos de estudios de ADN al Colegio de Bioquímicos y Farmacéuticos de la Capital Federal.
Para contar con un laboratorio propio debería adquirirse un equipo autoanalizador que cuesta alrededor de U$S 250.000. A este habría que sumarle dos equipos cuyo costo se estima en U$S 10.000 cada uno, más los gastos en drogas y reactivos y el equipamiento edilicio.
Una inversión de 300 mil dólares en una herramienta de primordial necesidad para beneficiar la acción de una justicia que pretende ser moderna no pareciera ser una cifra que hiciera tambalear el presupuesto provincial, teniendo en cuenta que a veces se malgastan dineros públicos en cosas superfluas.
Sería importante que el Poder Judicial de Tucumán contara con este servicio que permitiría una mayor eficiencia en la resolución de los casos y contribuiría además a despojarse de los motes de lento y burocrático que lo persiguen desde hace años, no sin razón por parte de la ciudadanía.







