El conflicto lleva más de 10 años y, ya en el 2009, la AFIP reclamó una deuda de más de $ 2 millones. Tres diferentes resoluciones del Tribunal de Cuentas (TC), en 2000, en 2008 y en 2009, determinaron que el Casino de Tucumán, y su administradora (la Caja Popular de Ahorros de la Provincia), debían tributar los aportes sociales y jubilatorios de sus empleados incluyendo en los cálculos las propinas.
"Hace un mes, la muerte de un compañero dejó en evidencia, que sin esos aportes, nuestras jubilaciones y pensiones son insuficientes", dijo Juan Carlos Díaz, tesorero de la Caja de Profesionales del Casino de Tucumán, el ente autorizado por ley para recaudar y administrar las propinas de los empleados del Casino. La situación afecta a unos 114 trabajadores.
"Desde la ultima acordada del TC, en el 2009, no se ha avanzado en nada. En octubre del año pasado las autoridades nos pidieron que elevemos una propuesta para normalizar la situación, nosotros planteamos que nos pasen al régimen bancario, para dejar de cobrar como empleados públicos. Nos dijeron que eso no era viable. El mes pasado presentamos una segunda propuesta y ahora no nos quieren recibir", denunció Díaz.
Los trabajadores sostienen que las propinas pueden llegar a representar hasta el 70% de sus sueldos. Una resolución de la AFIP del 2009 consignaba que la remuneración promedio mensual por propinas era de $ 1.290. Al mismo tiempo, muchos de los afectados están próximos a jubilarse, por lo que afirman que la política de la Caja de Ahorros de no realizar los aportes como ellos pretenden los perjudica significativamente. Algo que no ocurre desde que la Caja se dio de alta como empleadora en el 2000 y que sí sucedió en el período 1996-2000, según denunciaron.
Según Ramón Pereyra, presidente de la Caja de Profesionales, se trata del incumplimiento de una ley desde hace 10 años. "La Caja de Ahorros no respeta las acordadas del Tribunal de Cuentas, ni las directivas de la AFIP", sostuvo. En abril, los trabajadores hicieron una nueva presentación ante el organismo de control para que se analice administrativa y jurídicamente la responsabilidad de los funcionarios correspondientes.
"Con cada intervención (de la Caja de Ahorros) se reinician las negociaciones, pero cuando estamos cerca de un arreglo, no pasa nada", afirmó Pereyra. Por el momento, la Caja de Profesionales aclaró que insistirá con agotar los canales administrativos.
"Hace un mes, la muerte de un compañero dejó en evidencia, que sin esos aportes, nuestras jubilaciones y pensiones son insuficientes", dijo Juan Carlos Díaz, tesorero de la Caja de Profesionales del Casino de Tucumán, el ente autorizado por ley para recaudar y administrar las propinas de los empleados del Casino. La situación afecta a unos 114 trabajadores.
"Desde la ultima acordada del TC, en el 2009, no se ha avanzado en nada. En octubre del año pasado las autoridades nos pidieron que elevemos una propuesta para normalizar la situación, nosotros planteamos que nos pasen al régimen bancario, para dejar de cobrar como empleados públicos. Nos dijeron que eso no era viable. El mes pasado presentamos una segunda propuesta y ahora no nos quieren recibir", denunció Díaz.
Los trabajadores sostienen que las propinas pueden llegar a representar hasta el 70% de sus sueldos. Una resolución de la AFIP del 2009 consignaba que la remuneración promedio mensual por propinas era de $ 1.290. Al mismo tiempo, muchos de los afectados están próximos a jubilarse, por lo que afirman que la política de la Caja de Ahorros de no realizar los aportes como ellos pretenden los perjudica significativamente. Algo que no ocurre desde que la Caja se dio de alta como empleadora en el 2000 y que sí sucedió en el período 1996-2000, según denunciaron.
Según Ramón Pereyra, presidente de la Caja de Profesionales, se trata del incumplimiento de una ley desde hace 10 años. "La Caja de Ahorros no respeta las acordadas del Tribunal de Cuentas, ni las directivas de la AFIP", sostuvo. En abril, los trabajadores hicieron una nueva presentación ante el organismo de control para que se analice administrativa y jurídicamente la responsabilidad de los funcionarios correspondientes.
"Con cada intervención (de la Caja de Ahorros) se reinician las negociaciones, pero cuando estamos cerca de un arreglo, no pasa nada", afirmó Pereyra. Por el momento, la Caja de Profesionales aclaró que insistirá con agotar los canales administrativos.







