La Casa Histórica, cercada hasta el 9 de Julio
Alperovich defendió la medida y dijo que busca garantizar la seguridad de la Presidenta durante el acto por el Día de la Independencia. El ministro de Salud nacional, Juan Manzur, cuestionó el método de protesta de los autoconvocados y sostuvo que el sector actúa al margen de la ley. "Verdadera fiesta".
La Casa Histórica estará tras las rejas durante una semana más. El gobernador, José Alperovich, reconoció ayer que el vallado ocupará todo el frente del museo de la Independencia hasta el 9 de Julio y que se dispuso para resguardar a la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, frente a posibles protestas de los autoconvocados de la salud.
"Cuando viene la Presidenta hay que tomar todas las medidas de seguridad necesarias. Esta es una de ellas. Es por precaución, hay que cuidar a la Presidenta de la Nación. No se puede estar acampando cuando está ella", manifestó -ofuscado- durante una visita al Instituto Roca.
Por otro lado, aseveró que el Gobierno no impedirá que la "Carpa de la Dignidad" (instalada a principios de mayo) continúe en la plaza Independencia, pero que espera que la manifestación sea sólo esa.
"Esto será una verdadera fiesta de la Independencia", dijo, con el afán de descartar que exista temor en el Poder Ejecutivo de que alguna protesta se torne violenta.
"Al margen de la ley"
El vicegobernador (en uso de licencia), Juan Manzur, que acompañó al titular del Ejecutivo en su recorrida, también defendió la medida. El ministro de Salud de la Nación y compañero de fórmula de Alperovich cuestionó la intención de los trabajadores del Siprosa de asentarse durante la madrugada de la fecha patria frente a la Casa Histórica.
"Aquí lo que hay que ver es cómo deponer esta situación, hay que volver a reencauzar (el conflicto) a través del diálogo", opinó. Inmediatamente después, destacó las reuniones que el ministro de salud de la provincia, Pablo Yedlin, tuvo con el sector. Luego, redobló las críticas: "no existe esto de autoconvocados. Hay una cuestión normativa que fija pautas y parámetros para realizar protestas y manifestaciones. Esta gente está actuando al margen de cualquier marco legal". Manzur también explicó que no recibió al sector en sus oficinas de Buenos Aires porque "no había una agenda prevista".
Por último, desechó cualquier posibilidad de reabrir paritarias, principal reclamo de los empleados del Siprosa. "Ya se acordó y los gremios mayoritarios lo aceptaron", recordó.
Flexibilidad
El paisaje en los alrededores de la Casa Histórica estuvo ayer un poco más poblado que durante las primeras horas del vallado. El jueves, las rejas habían permanecido unidas, formando un corralito y una decena de policías apostados en los extremos habilitaba el ingreso de visitantes. Esto había generado confusión y molestia entre los turistas. Inclusive, muchos desistieron de acercarse al monumento, según reclamaron trabajadores del museo. Sobre todo, porque es la época de mayor concurrencia de gente (unas 400 personas por día).
Pero ayer se atenuó la medida. La Policía habilitó el paso peatonal y la gente puede pasar para ingresar al edificio, circular por allí o sentarse en los bancos.
"Cuando viene la Presidenta hay que tomar todas las medidas de seguridad necesarias. Esta es una de ellas. Es por precaución, hay que cuidar a la Presidenta de la Nación. No se puede estar acampando cuando está ella", manifestó -ofuscado- durante una visita al Instituto Roca.
Por otro lado, aseveró que el Gobierno no impedirá que la "Carpa de la Dignidad" (instalada a principios de mayo) continúe en la plaza Independencia, pero que espera que la manifestación sea sólo esa.
"Esto será una verdadera fiesta de la Independencia", dijo, con el afán de descartar que exista temor en el Poder Ejecutivo de que alguna protesta se torne violenta.
"Al margen de la ley"
El vicegobernador (en uso de licencia), Juan Manzur, que acompañó al titular del Ejecutivo en su recorrida, también defendió la medida. El ministro de Salud de la Nación y compañero de fórmula de Alperovich cuestionó la intención de los trabajadores del Siprosa de asentarse durante la madrugada de la fecha patria frente a la Casa Histórica.
"Aquí lo que hay que ver es cómo deponer esta situación, hay que volver a reencauzar (el conflicto) a través del diálogo", opinó. Inmediatamente después, destacó las reuniones que el ministro de salud de la provincia, Pablo Yedlin, tuvo con el sector. Luego, redobló las críticas: "no existe esto de autoconvocados. Hay una cuestión normativa que fija pautas y parámetros para realizar protestas y manifestaciones. Esta gente está actuando al margen de cualquier marco legal". Manzur también explicó que no recibió al sector en sus oficinas de Buenos Aires porque "no había una agenda prevista".
Por último, desechó cualquier posibilidad de reabrir paritarias, principal reclamo de los empleados del Siprosa. "Ya se acordó y los gremios mayoritarios lo aceptaron", recordó.
Flexibilidad
El paisaje en los alrededores de la Casa Histórica estuvo ayer un poco más poblado que durante las primeras horas del vallado. El jueves, las rejas habían permanecido unidas, formando un corralito y una decena de policías apostados en los extremos habilitaba el ingreso de visitantes. Esto había generado confusión y molestia entre los turistas. Inclusive, muchos desistieron de acercarse al monumento, según reclamaron trabajadores del museo. Sobre todo, porque es la época de mayor concurrencia de gente (unas 400 personas por día).
Pero ayer se atenuó la medida. La Policía habilitó el paso peatonal y la gente puede pasar para ingresar al edificio, circular por allí o sentarse en los bancos.







