Es común que la política, por ser una actividad bastante estresante, esté relacionada con los males cardíacos. Lo primero que debe controlar o suspender un político en campaña es el cigarrillo. Pese al poco tiempo disponible conviene mantener una rutina de ejercicios, tres veces a la semana durante una hora.
Respecto de la alimentación, lo mejor es restringir la sal, evitar los quesos, fiambres y los embutidos.
En estos tiempos, los políticos deben valorar si tienen factores de riesgo cardiovasculares y no olvidar cumplir con el tratamiento indicado por los médicos. Una campaña puede agravar algún mal que ya venía manifestándose silenciosamente en el organismo.
Son tiempos de altos niveles de estrés y en la vorágine es común que haya una mala alimentación y un descanso inadecuado. Se recomienda dormir ocho horas y, si es posible, realizar algún ejercicio de relajación.
Respecto de la alimentación, lo mejor es restringir la sal, evitar los quesos, fiambres y los embutidos.
En estos tiempos, los políticos deben valorar si tienen factores de riesgo cardiovasculares y no olvidar cumplir con el tratamiento indicado por los médicos. Una campaña puede agravar algún mal que ya venía manifestándose silenciosamente en el organismo.
Son tiempos de altos niveles de estrés y en la vorágine es común que haya una mala alimentación y un descanso inadecuado. Se recomienda dormir ocho horas y, si es posible, realizar algún ejercicio de relajación.










