08 Mayo 2011 Seguir en 
Era un símbolo entre otros 104 que tiene un teclado. Quizás los contrabandistas pensaron que la ausencia de la "ñ", esa letra casi desconocida para el mundo anglosajón, no sería más que un detalle. Pero, al final, acabó siendo el dato que guió a los investigadores hacia esa red, que presuntamente compraba y vendía productos electrónicos a gran escala.
Durante una serie de procedimientos realizados en esta ciudad y en la provincia de Córdoba, personal de la Dirección General de Aduana logró desarticular la organización financiera, que -según el informe oficial- ya habría logrado vender aparatos por un monto aproximado de U$S 2 millones.
Las investigaciones comenzaron a mediados del año pasado. Según el parte brindado por Aduana, los contrabandistas proveían productos electrónicos de primera marca a dos importantes cadenas comerciales de Córdoba. Dentro de esos productos, había computadoras portátiles que no tenían en su teclado la letra "ñ".
"Se descubrió que al contrabando que ingresaba al país se lo blanqueaba en plaza a través de empresas fantasmas, que entregaban facturas apócrifas a sus clientes. Así, vendían mercadería a comercios que están legalmente establecidos", explicó Alberto Mancuello, director de Aduana en esta provincia.
Según sus estimaciones, los aparatos habrían sido almacenados en la zona franca de Iquique, Chile, desde donde los enviaban hacia este país. "Lo importante de la investigación es que pudimos desarticular la red de comercialización con la que estos delincuentes trabajan", dijo Mancuello.
Durante los allanamientos realizados en Córdoba, se secuestraron notebooks, netbooks, tablets PC, teléfonos celulares, cámaras fotográficas digitales, GPS, filmadoras digitales, consolas de video juegos y proyectores. Además, se incautó de documentación y de soportes informáticos, considerados de relevancia por los investigadores.
En un departamento
Los procedimientos en esta provincia fueron ordenados por el juez federal Daniel Bejas, el miércoles, en un departamento de la capital.
Allí, se secuestró documentación que los investigadores utilizarán para continuar la pesquisa. Y, según el informe oficial, se detuvo a un presunto "prestanombre". "Por lo general, estas redes buscan personas de pocos recursos para que les sirvan como ?prestafirma?. De esa manera, ingresan al mercado de venta electrónica en el país. Ya se detuvo a seis de los sospechosos que buscábamos, pero todavía queda un prófugo", dijo Mancuello.
Durante una serie de procedimientos realizados en esta ciudad y en la provincia de Córdoba, personal de la Dirección General de Aduana logró desarticular la organización financiera, que -según el informe oficial- ya habría logrado vender aparatos por un monto aproximado de U$S 2 millones.
Las investigaciones comenzaron a mediados del año pasado. Según el parte brindado por Aduana, los contrabandistas proveían productos electrónicos de primera marca a dos importantes cadenas comerciales de Córdoba. Dentro de esos productos, había computadoras portátiles que no tenían en su teclado la letra "ñ".
"Se descubrió que al contrabando que ingresaba al país se lo blanqueaba en plaza a través de empresas fantasmas, que entregaban facturas apócrifas a sus clientes. Así, vendían mercadería a comercios que están legalmente establecidos", explicó Alberto Mancuello, director de Aduana en esta provincia.
Según sus estimaciones, los aparatos habrían sido almacenados en la zona franca de Iquique, Chile, desde donde los enviaban hacia este país. "Lo importante de la investigación es que pudimos desarticular la red de comercialización con la que estos delincuentes trabajan", dijo Mancuello.
Durante los allanamientos realizados en Córdoba, se secuestraron notebooks, netbooks, tablets PC, teléfonos celulares, cámaras fotográficas digitales, GPS, filmadoras digitales, consolas de video juegos y proyectores. Además, se incautó de documentación y de soportes informáticos, considerados de relevancia por los investigadores.
En un departamento
Los procedimientos en esta provincia fueron ordenados por el juez federal Daniel Bejas, el miércoles, en un departamento de la capital.
Allí, se secuestró documentación que los investigadores utilizarán para continuar la pesquisa. Y, según el informe oficial, se detuvo a un presunto "prestanombre". "Por lo general, estas redes buscan personas de pocos recursos para que les sirvan como ?prestafirma?. De esa manera, ingresan al mercado de venta electrónica en el país. Ya se detuvo a seis de los sospechosos que buscábamos, pero todavía queda un prófugo", dijo Mancuello.







