Cartas de lectores

08 Mayo 2011
LAS "ESTAROTAS"
Todo tiene su historia. Tal el caso de aparición del álbum de figuritas "Copa América Argentina 2011" que promociona y obsequia LA GACETA. Esta colección puede parecerles a los jóvenes una novedad, pero para aquellos que peinan canas es como volver ala infancia. Desde siempre este tipo de colección apasionó a la niñez con la complicidad y colaboración de los mayores. Larga historia que arranca a comienzos de la década del 30 del siglo pasado, cuando las fábricas de chocolates de la época (Águila, Nestlé, Noel, Saint, Kelito, etcétera) establecen una sana competencia comercial agregándole al envase de sus ricos chocolatines las figuritas de los ídolos del fútbol. Fue tanto el éxito que toda marca de chocolate que apareciera era casi elemental que le sumaran las ya clásicas figuritas de las personalidades del deporte en general, artistas, humoristas, monumentos simbólicos patrios, etcétera como aporte didáctico e ilustrativo. Las figuritas en su comienzo fueron de chapitas redondas, luego fueron reemplazadas por otras de cartón de forma rectangular u ovaladas, con la modalidad de otorgar premios a quien llenara el álbum. Era un cometido nada fácil debido a la figurita siempre difícil de conseguir. En más de los casos el premio consistía en una codiciada pelota de cuero número 5. Uno de los más recordados de estas colecciones fue el inmigrante bombonero Raúl Starosta que, a poco de llegar, tuvo la feliz idea de lanzar a la distribución y venta los sobrecitos con las figuritas redondas de cartón para pegar en el álbum, y el anuncio de atractivos premios, figuritas que además permitían a los niños jugar con destreza a las "tapaditas". A partir de ahí este entretenimiento infantil se popularizó como el juego de las "Estarota", en relación al apellido de este visionario precursor.

Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán



DIPOS RESIDUAL

Pertenezco a esa casta en extinción, porque ya murieron medio centenar. de la indignamente llamada Dipos Residual. En esa repartición ingresé al promediar los años 60 como mecánico de bombas -al mismo estudiaba me recibí de ingeniero mecánico y posteriormente de ingeniero sanitario- y al cabo de 31 años de trabajo terminé siendo subdirector de la repartición de las tantas decisiones erradas de quienes nos gobiernan. Un mal día nos jubilaron de "prepo" (valga el término tan tucumano) debido a la famosa y mal nacida privatización del servicio de agua. Y allí terminó mi sufrida carrera y la de muchos obreros especializados que hoy están en la indigencia. Mi sueldo de jubilado residual con la categoría más alta es hoy de $ 2.300; no quiero imaginar lo que mis compañeros cobrarán por tal concepto. Agrego además que para cobrar la "indigna" jubilación, cada mes los propios jubilados deben hacer el papel de ordenarse para lograr la firma de algún "jerarca" que nos permita cobrar siempre pasado los diez días del mes. Escribo esta carta para que el pueblo sepa lo que puede pasarle a quien se sacrifica estudiando y trabajando. Y hablando de pueblo, ¿no habrá un flamante defensor del Pueblo que tome cartas en el asunto? Los dignos jubilados de la Dipos Residual que pronto seremos residuos se lo agradecemos. Los derechos humanos también nos pertenecen.

Antonio F. García
Brasil 879
S.M. de Tucumán



TRÁNSITO
Vos podés mejorar el tránsito. El intendente puede mejorarlo también, sincronizando más semáforos de la caótica capital, por ejemplo en la avenida Kirchner-Roca con una onda verde de 40 km/h; San Luis, de 24 de Septiembre hasta Rondeau. El cartel de El Alto de Lechuza podría decir dónde está congestionado y no sólo dar los consejos conocidos. Y los varitas solamente complican aún más con su intervención atemporal y esporádica aparte de arbitraria.

Eugenio Arraya
eugenio.argento@yahoo.com.ar



PREGUNTAS Y SILENCIOS
Muy buenas las páginas de la Sección Actualidad presentadas con el título de "Preguntas y silencios" (30/4). Después de una lectura atenta surgen innumerables preguntas, ya que todo lo referido a la educación conduce a los más variados planteos. Dejo las preguntas de lado para sólo manifestar que me sorprendió lo que expresa una profesora de Lengua que cuenta que, en su paso por la universidad, un profesor la "atormentaba" al encargarle la tarea de hacer resúmenes de libros. Y agrega: "Lo cierto es que esto demostraba que muchos profesores universitarios no tienen nada que hacer y que se aburren tanto, que tienen que buscarse un hobby. ¿Y qué mejor hobby que el atormentar a los alumnos?" Pienso que para el joven que ingresa voluntariamente a la universidad y tiene una fuerte vocación por la carrera que ha elegido, no existen los profesores "aburridos" o "atormentadores". En todo caso, dejemos esos criterios de valoración para los profesores del secundario, hoy acorralados en lo que se dio por llamar la "edutainment". Viene el caso citar lo que afirma una estudiante de Filosofía en uno de los recuadros: "No entiendo que alguien que estudia pueda aburrirse en la universidad". Es que el joven universitario con pasión por el estudio (ya en primer año se los detecta) va a aprovechar a todos los profesores, aun cuando el aula esté con decenas o centenas de alumnos, lo que conlleva "ruidos" en la comunicación. Ante la entraña generalización arriba citada, escribo esta carta un poco a modo de desagravio, pensando en los excelentes profesores que tuve en la vieja y querida Facultad de Filosofía de la UNT.

José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán



LA VIOLENCIA HIPÓCRITA
Sino fuera por la legítima indignación ante lamentables hechos ocurridos, los afectados lograrían darse cuenta de que la violencia producida por los poderosos, no sólo con la desigualdad de la discriminación social, está aumentando en todo el planeta. No sólo ocurre aquí, y las mafias directamente responsables de ello, siguen depredando impunemente, manejando toda actividad legal o ilegal que les dé rédito, incluido el tráfico de personas, secuestros y pederastías. Fabricando y utilizando armamentos con cuyos costos, se podría alimentar y dar educación y justicia a todos los discriminados del planeta, para que puedan encontrar sentido a su vida y superar resentimientos, siempre linderos con la venganza. El ejemplo más cercano es el asesinato de un desarmado terrorista, sólo por resistirse. Quien curiosamente un rato antes fuera aliado de quienes lo fusilaron. Coincidiendo en los mismos intereses, aunque pueblos enteros fueran despedazados para satisfacerlos. Parece ser hora de acabar con tanta violencia hipócrita y la única forma seria es denunciándola para que todos la descubran y ya no engañe a nadie.

Javier Astigarraga
javastiga@arnet.com.ar


JUAN PABLO II
Pasaron 24 años del acontecimiento histórico más apoteótico, multitudinario e importante ocurrido en nuestra provincia, especialmente para la grey católica: nos visitaba su santidad, el papa Juan Pablo II. Fue impresionante la cantidad de personas que colmaron toda la ruta que va al aeropuerto de Cebil Pozo. Familias íntegras, promesantes descalzos, todos caminando, no había lugar para vehículos. A medida que avanzábamos con mi hijo de 12 años, mirábamos desde el puente del ferrocarril, hacia atrás y hacia adelante, todos los espacios estaban cubiertos. ¡Qué alegría al llegar! Ver esa imagen blanca impartiendo bendiciones, dejándonos un mensaje de paz, milagrosamente nos quitó el cansancio y nos dio fuerza para regresar. Orgullosos de haber sido partícipes de la historia, en mi mente quedó dibujada esa inmensa cruz metálica construida para este magno evento. Siempre me pregunté qué se habría hecho. La respuesta me la dieron hace unos días tres vecinos de la ciudad de Alderetes que me indicaron que es la misma que está en el cruce de rutas y la llaman "La cruz papal", bendiciendo a los viajeros que van o vienen. Quienes participamos de ese acontecimiento, fuimos testigos del paso por nuestro Tucumán del "Papa viajero" que ahora es un beato.

Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
S.M. de Tucumán



Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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