03 Mayo 2011 Seguir en 
Esta vez no podía pedir la palabra para defenderse. Debía limitarse a escuchar su diagnóstico psicológico desde el banquillo. Resignado, tal vez, se limitó a esconder su rostro tras las palmas de las manos.
El ex oficial Andrés Fabersani, sindicado como encubridor del crimen del juez Héctor Agustín Aráoz, actuó a lo largo del debate como un hombre extrovertido. Y su examen psicológico lo confirma. "Es un hombre verborrágico, con una personalidad expansiva, cauteloso, con signos de tensión, ansiedad, excitabilidad, rasgos paranoides y culpa no resuelta". Ese fue el dictamen de los expertos. Y mientras el secretario de la sala I de la Cámara Penal, Carlos Lix Klett, leía el informe, Fabersani arqueaba las cejas, asombrado. "Presenta compatibilidad con la personalidad neurótica obsesiva. A la fecha, no muestra dificultades en el manejo de la fluctuaciones y aceptación de las limitaciones, lo cual no habla de un sujeto probablemente sin conflictos en la capacidad de aceptación y en el manejo de los impulsos", dice el informe.
Cuando los jueces ordenaron el cuarto intermedio, Fabersani al fin tuvo una tregua.
El ex oficial Andrés Fabersani, sindicado como encubridor del crimen del juez Héctor Agustín Aráoz, actuó a lo largo del debate como un hombre extrovertido. Y su examen psicológico lo confirma. "Es un hombre verborrágico, con una personalidad expansiva, cauteloso, con signos de tensión, ansiedad, excitabilidad, rasgos paranoides y culpa no resuelta". Ese fue el dictamen de los expertos. Y mientras el secretario de la sala I de la Cámara Penal, Carlos Lix Klett, leía el informe, Fabersani arqueaba las cejas, asombrado. "Presenta compatibilidad con la personalidad neurótica obsesiva. A la fecha, no muestra dificultades en el manejo de la fluctuaciones y aceptación de las limitaciones, lo cual no habla de un sujeto probablemente sin conflictos en la capacidad de aceptación y en el manejo de los impulsos", dice el informe.
Cuando los jueces ordenaron el cuarto intermedio, Fabersani al fin tuvo una tregua.








