02 Mayo 2011 Seguir en 
TRIPOLI.- El hijo más joven del coronel Muammar Gaddafi, Saif Al Arab Gaddafi así como tres de sus nietos murieron el sábado en un bombardeo aéreo de la OTAN, después de que la Alianza Atlántica y la oposición rechazaron una invitación del líder libio a negociar.
"La casa de Saif, el hijo más joven del Guía, fue atacada con potentes medios. El Guía y su esposa estaban en la casa con amigos y allegados, y él está sano y a salvo", declaró el portavoz del gobierno libio, Ibrahim Musa, en una conferencia de prensa.
"El ataque causó la muerte, como mártir, del hermano Saif Al Arab Gaddafi y la de tres de los nietos del Guía", agregó el portavoz. Saif tenía 29 años, añadió.
"El Guía se halla bien de salud. No fue herido. Su mujer también está bien de salud y tampoco fue herida, pero otras personas sí", indicó. "Se trata de una operación que apuntaba directamente a asesinar al dirigente de este país", aseguró.
La noche del sábado se oyeron en Trípoli tres explosiones procedentes del sector de Bab Al Aziziya, donde está el complejo que alberga los servicios del líder libio. La OTAN confirmó que había bombardeado ese sector, pero no confirmó la muerte del hijo y de los nietos de Gaddafi.
Objetivos
"Estoy al corriente de informaciones no confirmadas de que algunos miembros de la familia Gaddafi podrían haber muerto", dijo en un comunicado el general Charles Bouchard, comandante de la operación . "Nosotros lamentamos toda pérdida de vidas, en particular las de civiles inocentes", añadió.
Luego aclaró que "todos los objetivos de la OTAN son de carácter militar y están vinculados a los ataques sistemáticos del régimen contra la población libia. Nosotros no apuntamos a los individuos", subrayó Bouchard.
Entre las repercusiones inmediatas, estuvo la del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que denunció el "asesinato" del hijo menor del líder libio y tres de sus nietos, y reiteró su llamado a detener los ataques y enviar una mediación al conflicto. "Estados Unidos y la OTAN tienen una locura napoleónica y fascista", dijo, y criticó a los jefes de gobierno de España, Francia e Italia que "hasta hace poco hacían negocios con Gaddafi".
El gobierno ruso también criticó el ataque, al que calificó como "una gran interferencia de la OTAN". El ministro de Exterior, Serguei Lavrov, dijo que duda de la declaración de la OTAN de que atacar a Gaddafi no es parte de su misión y consideró que la esta "supone una clara contradicción a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que permitía sólo ataques con el objetivo de proteger a los civiles".
También el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, condenó los ataques de la aviación de la OTAN, a los que calificó de "una cobarde acción criminal".
El primer ministro británico, David Cameron, eludió las declaraciones sobre el ataque, mientras que su ministro de Relaciones Exteriores, William Hague, confirmó que ayer fue expulsado el embajador de Libia por los ataques contra misiones diplomáticas en Trípoli, entre ellas la embajada británica. (DPA-Reuters)
"La casa de Saif, el hijo más joven del Guía, fue atacada con potentes medios. El Guía y su esposa estaban en la casa con amigos y allegados, y él está sano y a salvo", declaró el portavoz del gobierno libio, Ibrahim Musa, en una conferencia de prensa.
"El ataque causó la muerte, como mártir, del hermano Saif Al Arab Gaddafi y la de tres de los nietos del Guía", agregó el portavoz. Saif tenía 29 años, añadió.
"El Guía se halla bien de salud. No fue herido. Su mujer también está bien de salud y tampoco fue herida, pero otras personas sí", indicó. "Se trata de una operación que apuntaba directamente a asesinar al dirigente de este país", aseguró.
La noche del sábado se oyeron en Trípoli tres explosiones procedentes del sector de Bab Al Aziziya, donde está el complejo que alberga los servicios del líder libio. La OTAN confirmó que había bombardeado ese sector, pero no confirmó la muerte del hijo y de los nietos de Gaddafi.
Objetivos
"Estoy al corriente de informaciones no confirmadas de que algunos miembros de la familia Gaddafi podrían haber muerto", dijo en un comunicado el general Charles Bouchard, comandante de la operación . "Nosotros lamentamos toda pérdida de vidas, en particular las de civiles inocentes", añadió.
Luego aclaró que "todos los objetivos de la OTAN son de carácter militar y están vinculados a los ataques sistemáticos del régimen contra la población libia. Nosotros no apuntamos a los individuos", subrayó Bouchard.
Entre las repercusiones inmediatas, estuvo la del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que denunció el "asesinato" del hijo menor del líder libio y tres de sus nietos, y reiteró su llamado a detener los ataques y enviar una mediación al conflicto. "Estados Unidos y la OTAN tienen una locura napoleónica y fascista", dijo, y criticó a los jefes de gobierno de España, Francia e Italia que "hasta hace poco hacían negocios con Gaddafi".
El gobierno ruso también criticó el ataque, al que calificó como "una gran interferencia de la OTAN". El ministro de Exterior, Serguei Lavrov, dijo que duda de la declaración de la OTAN de que atacar a Gaddafi no es parte de su misión y consideró que la esta "supone una clara contradicción a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que permitía sólo ataques con el objetivo de proteger a los civiles".
También el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, condenó los ataques de la aviación de la OTAN, a los que calificó de "una cobarde acción criminal".
El primer ministro británico, David Cameron, eludió las declaraciones sobre el ataque, mientras que su ministro de Relaciones Exteriores, William Hague, confirmó que ayer fue expulsado el embajador de Libia por los ataques contra misiones diplomáticas en Trípoli, entre ellas la embajada británica. (DPA-Reuters)
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