22 Junio 2003 Seguir en 
El mundo de la magia es atrapante y está rodeado de misterios. Aunque el imaginario colectivo siempre relacionó lo mágico con la hechizería y la brujería, sobre todo si se tiene en cuenta al viejo Merlín, entre ollas que hervían coloridas sustancias. Pero, desde el gran Houdini a principios del siglo XX, y David Cooperfield más recientemente, esa imagen se modificó. Con la ayuda de la televisión y, fundamentalmente, del aprendiz de hechicero Harry Potter, la magia está de moda nuevamente, y en Tucumán se hace sentir. En esta actividad trabajan una decena de magos, que en fiestas infantiles y empresarias, y en pubs y casamientos, cobran por show entre $ 75 y $ 250. Tienen tanto éxito entre los jóvenes que un boliche de Tafí Viejo inauguró hace pocas semanas un segmento de magia. Aunque sus protagonistas se niegan a hablar de trucos o engaños y prefieren hablar de juegos, todo el mundo sabe que el mago siempre hace creer lo que no es en verdad. "Es el arte de hacer cosas que para la gente común es imposible", le confió a LA GACETA uno de los magos más jóvenes.
Un entretenimiento que divierte y distiende
Internacionalmente, después de la pesca y la filatelia, la magia está considerada como el tercer hobbie en orden de importancia.
Según el más famoso ilusionista de nuestros tiempos, David Copperfield, la magia consiste en "saber contar historias". "Es la capacidad de actuar como un verdadero mago", define Ben Charden, que lleva 50 años ejerciendo, y 30, enseñando en Tucumán. En cambio, José David Sucar señala que el mago "es un actor que interpreta el papel de mago". "La magia es un gran entretenimiento para la mente y el espíritu, por cuanto el público sabe perfectamente que es un engaño que lo divierte como para convertirlo en el niño que lleva dentro", dice Ben Charden.Los magos son capaces de realizar los trucos más tradicionales, como hacer aparecer una paloma o un conejo de una galera; pero también pueden hacer levitar a una persona, o mantenerla acostada, únicamente apoyada en un par de sillas. O hasta partirla en dos.
En la provincia funciona el Círculo Mágico Tucumán, que Yerba Buena; se calcula que hay una veintena de magos en la provincia, pero no llega a la decena los que son profesionales.
"Más que la velocidad en las manos, lo más importante es el ?timing? . En lo referente a la física y la química, sólo la utilizamos muy pocas veces", explica Ben Charden.
Para el profesor Matías Mendiondo si bien el mago debe tener habilidad en sus manos,"no hablaría de velocidad sino todo lo contrario, es más mágico cuanto más lento se presenta; sí, hablaría de ductilidad. También hay magos que no usan sus manos para hacer magia, y presentan shows que nos asombran", precisó.
Hay un argumento para cada hechizo
"Los juegos más pedidos son generalmente los de cartas de la baraja francesa, y quizá aquellos más comerciales, que tienen un fuerte impacto y un bajo costo en recursos". Así lo señala Matías Mendiondo, quien desde hace 8 años es el profesor del Círculo Mágico.
-¿Coincide en que se vive una moda a partir de Harry Potter?
- Sí, yo creo que Harry Potter revivió una visión de la magia más de fantasía; él es un mago verdadero; cuando la gente últimamente estaba viendo a los magos como personas que solo realiza "trucos", y finalmente, como todo arte escénico se enriquece con una historia interesante, esto viene a darle nueva vida a la forma de apreciar que tiene la gente respecto a los juegos de magia, con un argumento para cada hechizo.
- ¿Cree que cualquier persona puede hacer magia, o se necesita algún don en especial?
-No creo que se necesite algún don especial. En realidad todos pueden hacer magia, como quien practica arte escénico. Claro que unos tendrán mas talento para presentar magia que otros, o más habilidad para realizar ciertos juegos, pero todos pueden armar su propio camino en la magia.
- ¿La magia no es acaso un engaño para los espectadores?
- Si, en cierto punto es así, pero en ese caso también es engaño una obra de teatro donde los actores fingen ser quienes no son y les ocurren cosas que no ocurren en realidad (mas aún las películas con efectos especiales). Sin embargo nunca oí a alguien referirse a una obra teatral o a un filme como un engaño por ese hecho.
La clave está en sorprender constantemente al espectador
Su entusiasmo surgió a los 9 años, cuando su madre le compró un libro de magia.
Desde entonces, José David Sucar (19) estudió y practicó sin descanso. "Uno nunca termina de aprender, porque siempre aparecen juegos nuevos. La cantidad que hay es impresionante, y uno debe aprender de todo un poco", le contó a LA GACETA.
¿La magia es un truco?, se le preguntó. "En verdad, prefiero hablar de juegos. Sucede como en el teatro, uno sabe que te están engañando pero te gusta", respondió.
Sucar - quien además es estudiante de teatro- puede ofrecer una función de 50 minutos con 15 juegos para los chicos, pero todo depende de lo que se le pida, porque esa cantidad puede ser mucho mayor cuando se trata de adultos.
Es, tal vez, el mago más joven en esta provincia, y uno de los pocos que vive de esta profesión. En su casa tiene cinco palomas, y cuenta que luego de usar los conejos tuvo problemas con sus perros y, por eso, no los utiliza más. Además de su participación habitual en programas de televisión, se lo puede ver en los shoppings y en distintos pubs.
- ¿Alguna vez te equivocaste?
- Uno se equivoca y mucho, pero la gente no sabe, no se da cuenta en qué momento, porque como la magia es siempre sorpresa, el espectador no sabe qué le espera. En realidad, se puede zafar de estas situaciones.
- ¿Qué es lo fuerte que debe tener un mago?
- Velocidad y ductilidad en las manos, y capacidad de sorprender. Cualquiera puede aprender, porque todo es cuestión de mucha práctica. Creo que la magia es el arte de hacer cosas que para la gente común es imposible.
El costo de hacer trucos depende de la creatividad de cada mago
La magia se divide en grandes categorías. Por un lado está la de las grandes ilusiones (como hacer aparecer o desaparecer a una persona); las de "close up" (juegos cuya particularidad es que se realizan con espectadores muy próximos; una cercanía que crea un vínculo especial entre el profesional y su público y aleja las dudas y causa mayor efecto); la cartomagia (con los naipes comunes y especiales) y el mentalismo. Por otra parte existen como subgéneros, según se utilicen animales (palomas y conejos son los más comunes); el público al que está dirigido (adultos o niños), o el ambiente en el que se realiza el show (café concert, shoppings, pubs).
Los magos consultados coinciden en que en la provincia la magia no es tan requerida, "debido a que le falta promoción".
"Sí es costosa. Obviamente, si queremos comprar todo hecho, al ser algo, semiexclusivo, el costo es alto. Pero ahí surge lo interesante. El artista puede construir sus herramientas de trabajo o ingeniarse métodos para realizar un juego, y es allí donde también uno despliega sus habilidades, tanto artísticas como artesanales, para obtener los recursos de algún juego mágico. Este costo es de tiempo y esfuerzo, y creo yo, es más costoso, de incalculable valor y mucho mas redituable para el artista", explicó Matías Mendiondo. De todos modos, según algunas estimaciones, un espectáculo de magia para niños se cobra desde $ 75 hasta $ 250 e incluso $ 300, según las exigencias y la duración del espectáculo y también según el profesional que se trate.
Un entretenimiento que divierte y distiende
Internacionalmente, después de la pesca y la filatelia, la magia está considerada como el tercer hobbie en orden de importancia.
Según el más famoso ilusionista de nuestros tiempos, David Copperfield, la magia consiste en "saber contar historias". "Es la capacidad de actuar como un verdadero mago", define Ben Charden, que lleva 50 años ejerciendo, y 30, enseñando en Tucumán. En cambio, José David Sucar señala que el mago "es un actor que interpreta el papel de mago". "La magia es un gran entretenimiento para la mente y el espíritu, por cuanto el público sabe perfectamente que es un engaño que lo divierte como para convertirlo en el niño que lleva dentro", dice Ben Charden.Los magos son capaces de realizar los trucos más tradicionales, como hacer aparecer una paloma o un conejo de una galera; pero también pueden hacer levitar a una persona, o mantenerla acostada, únicamente apoyada en un par de sillas. O hasta partirla en dos.
En la provincia funciona el Círculo Mágico Tucumán, que Yerba Buena; se calcula que hay una veintena de magos en la provincia, pero no llega a la decena los que son profesionales.
"Más que la velocidad en las manos, lo más importante es el ?timing? . En lo referente a la física y la química, sólo la utilizamos muy pocas veces", explica Ben Charden.
Para el profesor Matías Mendiondo si bien el mago debe tener habilidad en sus manos,"no hablaría de velocidad sino todo lo contrario, es más mágico cuanto más lento se presenta; sí, hablaría de ductilidad. También hay magos que no usan sus manos para hacer magia, y presentan shows que nos asombran", precisó.
Hay un argumento para cada hechizo
"Los juegos más pedidos son generalmente los de cartas de la baraja francesa, y quizá aquellos más comerciales, que tienen un fuerte impacto y un bajo costo en recursos". Así lo señala Matías Mendiondo, quien desde hace 8 años es el profesor del Círculo Mágico.
-¿Coincide en que se vive una moda a partir de Harry Potter?
- Sí, yo creo que Harry Potter revivió una visión de la magia más de fantasía; él es un mago verdadero; cuando la gente últimamente estaba viendo a los magos como personas que solo realiza "trucos", y finalmente, como todo arte escénico se enriquece con una historia interesante, esto viene a darle nueva vida a la forma de apreciar que tiene la gente respecto a los juegos de magia, con un argumento para cada hechizo.
- ¿Cree que cualquier persona puede hacer magia, o se necesita algún don en especial?
-No creo que se necesite algún don especial. En realidad todos pueden hacer magia, como quien practica arte escénico. Claro que unos tendrán mas talento para presentar magia que otros, o más habilidad para realizar ciertos juegos, pero todos pueden armar su propio camino en la magia.
- ¿La magia no es acaso un engaño para los espectadores?
- Si, en cierto punto es así, pero en ese caso también es engaño una obra de teatro donde los actores fingen ser quienes no son y les ocurren cosas que no ocurren en realidad (mas aún las películas con efectos especiales). Sin embargo nunca oí a alguien referirse a una obra teatral o a un filme como un engaño por ese hecho.
La clave está en sorprender constantemente al espectador
Su entusiasmo surgió a los 9 años, cuando su madre le compró un libro de magia.
Desde entonces, José David Sucar (19) estudió y practicó sin descanso. "Uno nunca termina de aprender, porque siempre aparecen juegos nuevos. La cantidad que hay es impresionante, y uno debe aprender de todo un poco", le contó a LA GACETA.
¿La magia es un truco?, se le preguntó. "En verdad, prefiero hablar de juegos. Sucede como en el teatro, uno sabe que te están engañando pero te gusta", respondió.
Sucar - quien además es estudiante de teatro- puede ofrecer una función de 50 minutos con 15 juegos para los chicos, pero todo depende de lo que se le pida, porque esa cantidad puede ser mucho mayor cuando se trata de adultos.
Es, tal vez, el mago más joven en esta provincia, y uno de los pocos que vive de esta profesión. En su casa tiene cinco palomas, y cuenta que luego de usar los conejos tuvo problemas con sus perros y, por eso, no los utiliza más. Además de su participación habitual en programas de televisión, se lo puede ver en los shoppings y en distintos pubs.
- ¿Alguna vez te equivocaste?
- Uno se equivoca y mucho, pero la gente no sabe, no se da cuenta en qué momento, porque como la magia es siempre sorpresa, el espectador no sabe qué le espera. En realidad, se puede zafar de estas situaciones.
- ¿Qué es lo fuerte que debe tener un mago?
- Velocidad y ductilidad en las manos, y capacidad de sorprender. Cualquiera puede aprender, porque todo es cuestión de mucha práctica. Creo que la magia es el arte de hacer cosas que para la gente común es imposible.
El costo de hacer trucos depende de la creatividad de cada mago
La magia se divide en grandes categorías. Por un lado está la de las grandes ilusiones (como hacer aparecer o desaparecer a una persona); las de "close up" (juegos cuya particularidad es que se realizan con espectadores muy próximos; una cercanía que crea un vínculo especial entre el profesional y su público y aleja las dudas y causa mayor efecto); la cartomagia (con los naipes comunes y especiales) y el mentalismo. Por otra parte existen como subgéneros, según se utilicen animales (palomas y conejos son los más comunes); el público al que está dirigido (adultos o niños), o el ambiente en el que se realiza el show (café concert, shoppings, pubs).
Los magos consultados coinciden en que en la provincia la magia no es tan requerida, "debido a que le falta promoción".
"Sí es costosa. Obviamente, si queremos comprar todo hecho, al ser algo, semiexclusivo, el costo es alto. Pero ahí surge lo interesante. El artista puede construir sus herramientas de trabajo o ingeniarse métodos para realizar un juego, y es allí donde también uno despliega sus habilidades, tanto artísticas como artesanales, para obtener los recursos de algún juego mágico. Este costo es de tiempo y esfuerzo, y creo yo, es más costoso, de incalculable valor y mucho mas redituable para el artista", explicó Matías Mendiondo. De todos modos, según algunas estimaciones, un espectáculo de magia para niños se cobra desde $ 75 hasta $ 250 e incluso $ 300, según las exigencias y la duración del espectáculo y también según el profesional que se trate.
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