30 Abril 2011 Seguir en 
Todavía no había amanecido cuando el delincuente apareció en su camino, en la zona de calles San Miguel y Francisco de Aguirre, al norte de la ciudad. Elizabeth L., una docente que trabaja en una escuela de esa zona, no dudó en ceder su portafolios y sus dos celulares, ante las amenazas del desaforado delincuente. Algunas horas después, dos agentes de Patrulla Motorizada, a cargo de los comisarios Luis Mansilla y Carlos Acosta, aprehendieron al sospechoso, de 24 años. En su poder tenían una escarapela de la víctima y sus dos celulares. Además, llevaba un arma de juguete, similar a una pistola calibre 9 mm.







