15 Abril 2011 Seguir en 
WASHINGTON.- El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, advirtió que la comunidad internacional no debería caer en la autocomplacencia mientras sigue luchando contra la crisis económica global. En vísperas de la reunión de primavera del FMI y del Banco Mundial (BM), dijo que no hay dudas de que la recuperación es cada vez más fuerte. "Pero no la que queremos", advirtió.
Strauss-Kahn, de esta manera, les advirtió a los responsables de las políticas económicas, reunidos en Washington para el encuentro que se realizará el fin de semana, que la crisis no terminó. "Aún estamos en la crisis y las efectos de la crisis aún son muy fuertes", señaló, y advirtió que la preocupación va más allá de las naciones problemáticas de la zona euro.
Remarcó el desequilibrio en la recuperación, con un menor crecimiento en las economías desarrolladas que en las emergentes, pero también entre los diferentes países, con mercados de trabajo que aún permanecen débiles.
"Sin duda es una recuperación sin suficientes puestos de trabajo", dijo. Entre los problemas, señaló la deuda de los países desarrollados, el aumento en los precios de los alimentos y el peligro de una economía sobrecalentada en las naciones en desarrollo.
Para hacer frente a estos problemas de la economía mundial, Strauss-Kahn instó a la reparación y a la reforma del sector financiero en las economías avanzadas, y señaló que los próximos test de estrés en Europa son un buen comienzo. Además instó a controlar la deuda que se dispara para que los países sean conducidos a un camino sustentable en el mediano plazo. "La reciente declaración del presidente (de Estados Unidos, Barack) Obama es muy bienvenida, va claramente en esa dirección", dijo.
El miércoles, Obama anunció sus planes de rebaja del déficit durante los próximos años con una combinación de recortes presupuestarios y subas impositivos.
En ese contexto, los países del G24 (en vías de desarrollo) fijaron posición firme sobre las medidas globales para salir de la crisis internacional: pusieron énfasis en el derecho a la soberanía de cada país en la implementación de las medidas como el control de capitales y propusieron medidas para enfrentar el problema de los precios de las materias primas.
Luego de culminada la cumbre efectuada ayer en el FMI, los ministros de economía del G24 advirtieron: "los ministros no estamos de acuerdo con la estructura propuesta por parte del staff del Fondo de control de capitales y su inclusión en esta como monitoreo por parte del FMI".
La discusión que se plantea sobre este tema es la siguiente: pese a que el FMI se mantuvo históricamente en contra de los controles de capitales, a raíz de la crisis internacional y de la adopción de esas medidas por países en desarrollo como Brasil y la Argentina, comenzó a cambiar de opinión y propuso un nuevo esquema -aún no discutido por el directorio- en donde ahora avala los controles de capitales, pero con la condición de que el FMI intervenga en el monitoreo. El G24 ayer lo rechazó. Entre las iniciativas para frenar el aumento del precio de los alimentos, el G24 propuso, en el corto plazo, garantizar el acceso de los países más pobres a estos bienes. Y llamaron al FMI a adaptar su estructura de préstamos, que implica relajar las condicionalidades y las tasas de interés para ayudar a estos países. El ministro de Economía, Amado Boudou, arribó ayer a Washington para participar de la cumbre financera. (DPA-Télam)
Strauss-Kahn, de esta manera, les advirtió a los responsables de las políticas económicas, reunidos en Washington para el encuentro que se realizará el fin de semana, que la crisis no terminó. "Aún estamos en la crisis y las efectos de la crisis aún son muy fuertes", señaló, y advirtió que la preocupación va más allá de las naciones problemáticas de la zona euro.
Remarcó el desequilibrio en la recuperación, con un menor crecimiento en las economías desarrolladas que en las emergentes, pero también entre los diferentes países, con mercados de trabajo que aún permanecen débiles.
"Sin duda es una recuperación sin suficientes puestos de trabajo", dijo. Entre los problemas, señaló la deuda de los países desarrollados, el aumento en los precios de los alimentos y el peligro de una economía sobrecalentada en las naciones en desarrollo.
Para hacer frente a estos problemas de la economía mundial, Strauss-Kahn instó a la reparación y a la reforma del sector financiero en las economías avanzadas, y señaló que los próximos test de estrés en Europa son un buen comienzo. Además instó a controlar la deuda que se dispara para que los países sean conducidos a un camino sustentable en el mediano plazo. "La reciente declaración del presidente (de Estados Unidos, Barack) Obama es muy bienvenida, va claramente en esa dirección", dijo.
El miércoles, Obama anunció sus planes de rebaja del déficit durante los próximos años con una combinación de recortes presupuestarios y subas impositivos.
En ese contexto, los países del G24 (en vías de desarrollo) fijaron posición firme sobre las medidas globales para salir de la crisis internacional: pusieron énfasis en el derecho a la soberanía de cada país en la implementación de las medidas como el control de capitales y propusieron medidas para enfrentar el problema de los precios de las materias primas.
Luego de culminada la cumbre efectuada ayer en el FMI, los ministros de economía del G24 advirtieron: "los ministros no estamos de acuerdo con la estructura propuesta por parte del staff del Fondo de control de capitales y su inclusión en esta como monitoreo por parte del FMI".
La discusión que se plantea sobre este tema es la siguiente: pese a que el FMI se mantuvo históricamente en contra de los controles de capitales, a raíz de la crisis internacional y de la adopción de esas medidas por países en desarrollo como Brasil y la Argentina, comenzó a cambiar de opinión y propuso un nuevo esquema -aún no discutido por el directorio- en donde ahora avala los controles de capitales, pero con la condición de que el FMI intervenga en el monitoreo. El G24 ayer lo rechazó. Entre las iniciativas para frenar el aumento del precio de los alimentos, el G24 propuso, en el corto plazo, garantizar el acceso de los países más pobres a estos bienes. Y llamaron al FMI a adaptar su estructura de préstamos, que implica relajar las condicionalidades y las tasas de interés para ayudar a estos países. El ministro de Economía, Amado Boudou, arribó ayer a Washington para participar de la cumbre financera. (DPA-Télam)







