José Alperovich es un amigo; la oposición está dispersa y debe conformar un frente electoral y hay que poner un límite al número de acoples porque, de lo contrario, los votantes "se marean" antes de llegar al cuarto oscuro. Estos son algunos de los conceptos que el ex presidente Eduardo Duhalde manifestó anoche a LA GACETA.
El peronista permanecerá en la provincia hasta el domingo, porque ese día en Tucumán, en Catamarca y en Santiago del Estero se harán las primarias del Peronismo Federal, en las que compite contra el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, para definir al candidato a presidente de ese espacio opositor. Para organizar la interna, hoy desayunará con el ex vicegobernador Julio César Díaz Lozano.
- ¿Cuáles son sus perspectivas para los comicios internos?
- Buenas; la idea es despertar un sentimiento en el justicialismo. En Tucumán votaremos en cuatro escuelas, mañana (por hoy) se las pediré al gobernador Alperovich. También estaré en Catamarca y luego, en Santiago del Estero.
- ¿Se reunirá mañana con él?
- No; en todas las provincias votamos en escuelas y las solicitamos. No lo quiero molestar; no vengo con la ropa adecuada como para ver a un gobernador.
- ¿Cómo es su relación con José Alperovich?
- Siempre fue muy buena. No hablo con él y su esposa porque sé que de alguna manera los puedo incomodar. Por lo poco que pude ver, la encuentro bien a Tucumán, cambiada. Goberné tantos años que tengo la vista preparada para percibir los cambios.
- ¿Por qué considera que lo incomodaría?
- Por las características que tiene el kirchnerismo, que no es la misma que tienen los gobernadores. Lo mismo pasa con los empresarios. Este un Gobierno nacional que persigue. Y a mis amigos no me gusta molestarlos.
- ¿Alperovich es su amigo?
- Tengo un buen recuerdo de la gente que me ayudó en tiempos difíciles, para salir de una crisis tremenda. No venía a Tucumán desde que él asumió, en 2003. De hecho, fui el único que lo vino a acompañar en la asunción.
- El salteño Juan Urtubey dijo que no es un delegado nacional. ¿Los gobernadores están condicionados?
- Los gobernadores dependen mucho del poder central. En la Nación manejan los dineros como si fueran de ellos; y los gobernadores tienen que hacer equilibrio.
- ¿Cómo interpreta la relación del kirchnerismo con los gremios, especialmente con Moyano?
- Es un desborde que tiene que ver con el Gobierno. Este no es un Gobierno fuerte, por más que haya cierta simpatía por la Presidenta, basada fundamentalmente en la muerte de su esposo. Este es un Gobierno que tiene que soportar que venga Hugo Moyano, que es un tigre de papel, y le diga a la Presidenta que le pondrá al vicepresidente. Es un abuso, una vergüenza. Creo que habría que ralear a esos dirigentes.
El peronista permanecerá en la provincia hasta el domingo, porque ese día en Tucumán, en Catamarca y en Santiago del Estero se harán las primarias del Peronismo Federal, en las que compite contra el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, para definir al candidato a presidente de ese espacio opositor. Para organizar la interna, hoy desayunará con el ex vicegobernador Julio César Díaz Lozano.
- ¿Cuáles son sus perspectivas para los comicios internos?
- Buenas; la idea es despertar un sentimiento en el justicialismo. En Tucumán votaremos en cuatro escuelas, mañana (por hoy) se las pediré al gobernador Alperovich. También estaré en Catamarca y luego, en Santiago del Estero.
- ¿Se reunirá mañana con él?
- No; en todas las provincias votamos en escuelas y las solicitamos. No lo quiero molestar; no vengo con la ropa adecuada como para ver a un gobernador.
- ¿Cómo es su relación con José Alperovich?
- Siempre fue muy buena. No hablo con él y su esposa porque sé que de alguna manera los puedo incomodar. Por lo poco que pude ver, la encuentro bien a Tucumán, cambiada. Goberné tantos años que tengo la vista preparada para percibir los cambios.
- ¿Por qué considera que lo incomodaría?
- Por las características que tiene el kirchnerismo, que no es la misma que tienen los gobernadores. Lo mismo pasa con los empresarios. Este un Gobierno nacional que persigue. Y a mis amigos no me gusta molestarlos.
- ¿Alperovich es su amigo?
- Tengo un buen recuerdo de la gente que me ayudó en tiempos difíciles, para salir de una crisis tremenda. No venía a Tucumán desde que él asumió, en 2003. De hecho, fui el único que lo vino a acompañar en la asunción.
- El salteño Juan Urtubey dijo que no es un delegado nacional. ¿Los gobernadores están condicionados?
- Los gobernadores dependen mucho del poder central. En la Nación manejan los dineros como si fueran de ellos; y los gobernadores tienen que hacer equilibrio.
- ¿Cómo interpreta la relación del kirchnerismo con los gremios, especialmente con Moyano?
- Es un desborde que tiene que ver con el Gobierno. Este no es un Gobierno fuerte, por más que haya cierta simpatía por la Presidenta, basada fundamentalmente en la muerte de su esposo. Este es un Gobierno que tiene que soportar que venga Hugo Moyano, que es un tigre de papel, y le diga a la Presidenta que le pondrá al vicepresidente. Es un abuso, una vergüenza. Creo que habría que ralear a esos dirigentes.








