La expansión monetaria ignora la inflación

El ritmo de expansión monetaria continúa acelerando, empujado por las compras de dólares del Banco Central y el financiamiento monetario al Tesoro Nacional. La cantidad de dinero transaccional (medida con el M2, circulante más depósitos a la vista) creció 33% anual en marzo. En diciembre eso marcó una luz amarilla en el tablero inflacionario.

10 Abril 2011
Empujado por las compras de divisas y el financiamiento al Tesoro, el Banco Central (BCRA) continúa acelerando el ritmo de expansión monetaria. En línea con lo previsto en el Programa Monetario 2011, el M2 (circulante más depósitos a la vista) alcanzó en marzo una variación del 33% interanual, tras crecer en diciembre 28%, en la comparación interanual, según un reporte del Centro de Estudios Económicos del Banco Ciudad de Buenos Aires. El M2 Privado (que incluye sólo depósitos del sector privado y no cuenta con una meta trimestral explícita) registró un aumento interanual del 37%, versus un 33% en diciembre último.

El cumplimiento del programa monetario 2011 está lejos de tener una connotación económica relevante, señala el informe, si se tiene en cuenta que fue diseñado por las propias autoridades del BCRA para permitir márgenes de expansión monetaria insólitamente elevados. La banda máxima de expansión del M2 en marzo se ubicaba en 39,8%, un ritmo de crecimiento que, como mínimo, resulta incompatible con la reducción de la inflación.

Como en 2010, los principales motores de la expansión monetaria siguen siendo las compras de divisas del BCRA y la expansión del crédito al sector privado. El aumento del M2 en el trimestre se explica por las compras de divisas ($ 12.000 millones) y la expansión del crédito al sector privado ($ 11.000 millones), junto con la asistencia del BCRA al Tesoro Nacional (por $ 9.000 millones en los primeros meses del año). Cerca de dos tercios de la expansión se destinó a subir los depósitos a plazo fijo, que se expandieron en $ 20.000 millones. Como resultado, en el trimestre, el M2 creció $ 12.000 millones, con un promedio en marzo de $ 264.000 millones.

El crédito al sector privado continúa motorizado por las líneas destinadas a la actividad comercial y los préstamos al consumo. Los préstamos en pesos registran una tasa de variación anual que ronda el 40%, si bien en el margen su tasa de expansión tendió a desacelerarse, pasando la tasa de variación mensual anualizada de valores que oscilaban el 50% o 60% en el último trimestre de 2010 a una más modesta tasa del 28% a fines de marzo de este año, puntualiza el informe. Este comportamiento se explica por la menor demanda de crédito durante el período estival y probablemente deje lugar a un mayor crecimiento a medida que transcurra el segundo trimestre. En lo que hace al comportamiento de las diferentes líneas, y al igual que en trimestres anteriores, los préstamos al sector privado en moneda nacional continúan siendo impulsados por las líneas comerciales (adelantos y documentos), que crecen a una tasa del 50% interanual, junto con los préstamos para consumo (personales y tarjetas de crédito) que lo hacen al 42%. El informe destaca también el comportamiento de los préstamos prendarios, que crecen a una ritmo del 50%, siendo los préstamos hipotecarios los únicos que muestran cierto rezago, con una expansión en el último año cercana al 16%.

Los depósitos totales registraron un crecimiento espectacular, asociado fundamentalmente al traspaso de depósitos públicos a la vista por otros a plazo. En tanto, los plazos fijos privados también crecen, aunque a menor ritmo, de la mano de un dólar anestesiado. Los depósitos a plazo fijo en pesos se expandieron en aproximadamente $ 20.000 millones en el trimestre, alcanzando a $ 158.000 millones, un incremento del 57%, indica el diagnóstico.

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