17 Junio 2003 Seguir en 
Londres.- El próximo sábado llegará a las librerías de todo el mundo "Harry Potter y la Orden del Ave Fénix", una novela de 255.000 palabras que incrementará el inmenso capital personal de J. K. Rowling, pero que en apariencia no modificará la rutina de su padre, un vendedor callejero de hamburguesas y panchos.
Se cree que la escritora, de 37 años, pasará esa noche en alguna de las tres suntuosas mansiones que posee en Londres y en Escocia, en compañía de su marido, el doctor Neil Murray, y de sus hijos, Jessica, de nueve años, fruto de su primer matrimonio, y David Gordon, de dos meses.
Pero a cientos de kilómetros de su mansión de Pertshir, valorada en más de U$S 1,45 millones -y eso por no hablar de la enorme villa que posee en Edimburgo o de su maravillosa casa en pleno Kensington, el distinguido barrio de Londres-, seguramente el padre de Rowling estará celebrando la ocasión de manera muy diferente.
Lo más probable es que, a esas horas, Peter Rowling esté acabando su jornada de trabajo de la misma forma que todos los días: haciendo caja y limpiando el grasiento mostrador de la furgoneta que utiliza para la venta ambulante de hamburguesas y panchos, una aventura empresarial que lo mantiene alejado de los éxitos logrados por su hija mayor.
Peter, de 58 años, ayuda a explotar la furgoneta, cuyo pomposo nombre comercial es Elite Grill, a su segunda mujer, una limpiadora de oficinas llamada Janet, y al hermano de esta, David. El trío viaja por toda Inglaterra y acude a todo tipo de ferias y espectáculos al aire libre. Los tres han estado desplazándose también a diferentes acontecimientos que se celebraban en otros condados del Reino Unido y en los que se podía ver a Peter Rowling arremangándose su camisa para abrir el pan de los panchos. (Télam -SNI)
Se cree que la escritora, de 37 años, pasará esa noche en alguna de las tres suntuosas mansiones que posee en Londres y en Escocia, en compañía de su marido, el doctor Neil Murray, y de sus hijos, Jessica, de nueve años, fruto de su primer matrimonio, y David Gordon, de dos meses.
Pero a cientos de kilómetros de su mansión de Pertshir, valorada en más de U$S 1,45 millones -y eso por no hablar de la enorme villa que posee en Edimburgo o de su maravillosa casa en pleno Kensington, el distinguido barrio de Londres-, seguramente el padre de Rowling estará celebrando la ocasión de manera muy diferente.
Lo más probable es que, a esas horas, Peter Rowling esté acabando su jornada de trabajo de la misma forma que todos los días: haciendo caja y limpiando el grasiento mostrador de la furgoneta que utiliza para la venta ambulante de hamburguesas y panchos, una aventura empresarial que lo mantiene alejado de los éxitos logrados por su hija mayor.
Peter, de 58 años, ayuda a explotar la furgoneta, cuyo pomposo nombre comercial es Elite Grill, a su segunda mujer, una limpiadora de oficinas llamada Janet, y al hermano de esta, David. El trío viaja por toda Inglaterra y acude a todo tipo de ferias y espectáculos al aire libre. Los tres han estado desplazándose también a diferentes acontecimientos que se celebraban en otros condados del Reino Unido y en los que se podía ver a Peter Rowling arremangándose su camisa para abrir el pan de los panchos. (Télam -SNI)
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