Marcha atrás de Alperovich, que vetará el proyecto de las "picadas"

"Es peligrosísimo", se escudó el gobernador. El lunes, el mandatario había dejado en manos de los intendentes la decisión de adherir a la norma. "No podemos legalizar este tipo de cosas", afirmó ayer.

06 Abril 2011
Al final, el gobernador, José Alperovich, dará marcha atrás y vetará el proyecto de ley que legaliza las competencias deportivas de "picadas" de autos y de motos.

"Es peligrosísimo y yo debo velar por la vida de todos los ciudadanos tucumanos", sintetizó el mandatario provincial respecto de la norma, aprobada en la sesión del jueves por la Legislatura.

El lunes, el titular del Poder Ejecutivo había pedido a cada intendente interesado en la realización de las pruebas de aceleración que se hiciera responsable desde su municipio. "Es peligroso. ¿Qué pasa si hay un muerto? Eso (por la ley) quiere decir que va a estar avalado por el Gobierno. Todo eso lo estamos analizando, y creo que la vamos a dejar como está", había expresado Alperovich.

Efectivamente, la norma sancionada sin disidencias en el recinto (los bloques opositores ponderaron el espíritu del texto) establece que cada municipio deberá adherir a la ley mediante la sanción de una ordenanza específica. A su vez, el texto fija que el Poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Deportes, celebrará convenios de colaboración y asistencia técnica con las municipalidades. Esos documentos se rubricarán a los efectos de la "reglamentación, organización y realización de las competencias" con las medidas de seguridad necesarias.

Sin embargo, 24 horas después, el gobernador cambió de opinión. "No podemos legalizar este tipo de cosas, porque es imposible controlarlas. Lo importante es cuidar la vida de los ciudadanos y vamos a vetar la ley sin legalizar algo que está prohibido", confirmó.

Alperovich, lejos de acabar con la discusión, expuso públicamente los motivos por los cuales se opone a la realización de este tipo de eventos en la provincia. "Puede provocar muchos accidentes. Hay que controlar a las máquinas; si están preparadas o no, ver quién va a hacer el control, todo eso es imposible", enumeró.

Diferentes criterios

El anuncio del gobernador llega luego de que varios intendentes del oficialismo adelantaran su rechazo a la iniciativa.

El primero en objetar el texto fue el jefe municipal de la capital. El viernes, Domingo Amaya negó que el autódromo del parque 9 de Julio vaya a ser refuncionalizado para cobijar -de manera legal- esta práctica deportiva. De hecho, el rechazo expresado por Amaya acabó por sentenciar la suerte de la norma sancionada, según interpretan en el oficialismo. Principalmente, porque en el recinto los legisladores habían condicionado el éxito de la ley a la utilización del "Nasif Estéfano", ya que cuenta con tribunas y una recta en condiciones de ser aprovechada para las pruebas.

A la negativa de Amaya se sucedió la de su par de Yerba Buena, Daniel Toledo. "Somos un municipio chico, y no tenemos terrenos de grandes extensiones para hacer ese tipo de eventos. Entendemos y compartimos el espíritu de la ley, pero no vamos a adherir a la norma", advirtió a este diario. Idéntica posición adoptaron sus colegas de Tafí Viejo y de Lules, Javier Pucharras y César Dip, respectivamente. En cambio, Juan Enrique Orellana (Famaillá), adelantó que acondicionaría un espacio para recibir las "picadas" en su ciudad.

Alperovich tiene plazo hasta el viernes para vetar o promulgar el proyecto de ley. La norma fue aprobada sin reparos en el recinto y con el acompañamiento de los opositores Esteban Jerez, Osvaldo Cirnigliaro y Federico Romano Norri. El republicano Ricardo Bussi, aunque ponderó el espíritu del texto, se abstuvo en la votación.

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