06 Abril 2011 Seguir en 
A menudo se suele decir que Tucumánes una provincia donde sucedenhechos inverosímiles oque, por lomenos, constituyen uncontrasentido. Hay cosas que seimplementan a modo de excepción,pero que terminan instalándoseen forma permanente, como ocurre con lasintervenciones a reparticiones del Estado. Naturalmente,hay un interés de los gobiernos de turno paraello acontezca. Algo similar acaece con las moratoriasimpositivas, es decir el plazo que se otorgaa alguien para solventar una deuda vencida. Estas,que deberían ser una vía de excepción, se han convertidoen una suerte de norma.
En nuestra edición de ayer, informamos que elRégimen Excepcional de Facilidades de Pagos, instrumentadopor la Dirección General de Rentas(DGR), venció el 31 de marzo pasado. No obstante,el artículo 30 de la Ley Provincial 8.380, que dioorigen a la moratoria, faculta al Poder Ejecutivo aprorrogar, por única vez, por un plazo no mayor a30 días hábiles administrativos. La FederaciónEconómica de Tucumán y el Colegio de Graduadosen Ciencias Económicas se apoyaron en esa cláusulapara pedir la extensión del plazo. El gobernadoradmitió que podría autorizarlo.
La decisión estaría sujeta a que los grandes contribuyentessoliciten las propuestas de pago por ladeuda que arrastran debido al atraso en los impuestosa los Ingresos Brutos, Sellos y Salud Pública.El plazo para presentarlas vencerá el lunes.Según el informe, hasta el 31 de marzo pasado,la Dirección General de Rentas constató la presentaciónde 32.649 planes de facilidades de pagos delos distintos impuestos. Los contribuyentes adheridosa este régimen de facilidades alcanzaron los19.675 casos, con el compromiso de regularizaruna deuda global de $ 79 millones. De ese monto,los grandes contribuyentes deberían alrededor de$ 30 millones, de acuerdo con la evaluación de laDGR. Se anticipó que se los esperará para entoncesconsiderar el nuevo plazo.
En cualquier sociedad, el buen ciudadano esaquel que paga los impuestos porque, con ese dinero,el Estado debe brindar servicios públicos esencialesen las diferentes áreas y encarar las obrasnecesarias.A modo de estimular a los que cumplenen tiempo y forma, se los suele premiar con descuentosatractivos si abonan un tributo anual deuna sola vez, y se castiga a los deudores. Sin embargo,en Tucumán, el premio suele ser para losque le adeudan al fisco. Todos los años hay moratoriasque estiran sus plazos. En lugar de fomentarel pago, se logra el efecto contrario porque este ciudadanosabe que el Estado siempre le brindará unanueva oportunidad, de manera que se dice: "¿paraqué pagar cuando corresponde y si puedo hacerloluego con intereses, pero con facilidades?"
Esta actitud puede ser tal vez entendible en el casode aquellos que mantienen una familia y no logranredondear un salario digno, y deben optar entrevivir o sobrevivir y pagar los impuestos. Pensemostambién en los jubilados; un 74% del sectorpercibe el haber mínimo mensual que asciende a$1.227, una suma irrisoria para una persona queha aportado con su trabajo a lo largo de su vida alcrecimiento de nuestro país. En este marco, que sepremie también la morosidad de los grandes contribuyentesconstituye una burla a los que siemprepagan y se encuentran al día. Es más, en los últimosaños, el hecho de pagar por adelantado, porejemplo, el Inmobiliario, dejó de ser un reconocimientoporque se aplicaron luego subas retroactivasque transformaron el beneficio en un castigo.Se genera así una situación de total inequidad entrelos contribuyentes, en la que muchos pícarossacan provecho del esfuerzo de los otros.
Sería justo para todos los tucumanos que, de unavez por todas, se terminara esta historia del revésen que suele perder el que cumple con sus obligaciones.
En nuestra edición de ayer, informamos que elRégimen Excepcional de Facilidades de Pagos, instrumentadopor la Dirección General de Rentas(DGR), venció el 31 de marzo pasado. No obstante,el artículo 30 de la Ley Provincial 8.380, que dioorigen a la moratoria, faculta al Poder Ejecutivo aprorrogar, por única vez, por un plazo no mayor a30 días hábiles administrativos. La FederaciónEconómica de Tucumán y el Colegio de Graduadosen Ciencias Económicas se apoyaron en esa cláusulapara pedir la extensión del plazo. El gobernadoradmitió que podría autorizarlo.
La decisión estaría sujeta a que los grandes contribuyentessoliciten las propuestas de pago por ladeuda que arrastran debido al atraso en los impuestosa los Ingresos Brutos, Sellos y Salud Pública.El plazo para presentarlas vencerá el lunes.Según el informe, hasta el 31 de marzo pasado,la Dirección General de Rentas constató la presentaciónde 32.649 planes de facilidades de pagos delos distintos impuestos. Los contribuyentes adheridosa este régimen de facilidades alcanzaron los19.675 casos, con el compromiso de regularizaruna deuda global de $ 79 millones. De ese monto,los grandes contribuyentes deberían alrededor de$ 30 millones, de acuerdo con la evaluación de laDGR. Se anticipó que se los esperará para entoncesconsiderar el nuevo plazo.
En cualquier sociedad, el buen ciudadano esaquel que paga los impuestos porque, con ese dinero,el Estado debe brindar servicios públicos esencialesen las diferentes áreas y encarar las obrasnecesarias.A modo de estimular a los que cumplenen tiempo y forma, se los suele premiar con descuentosatractivos si abonan un tributo anual deuna sola vez, y se castiga a los deudores. Sin embargo,en Tucumán, el premio suele ser para losque le adeudan al fisco. Todos los años hay moratoriasque estiran sus plazos. En lugar de fomentarel pago, se logra el efecto contrario porque este ciudadanosabe que el Estado siempre le brindará unanueva oportunidad, de manera que se dice: "¿paraqué pagar cuando corresponde y si puedo hacerloluego con intereses, pero con facilidades?"
Esta actitud puede ser tal vez entendible en el casode aquellos que mantienen una familia y no logranredondear un salario digno, y deben optar entrevivir o sobrevivir y pagar los impuestos. Pensemostambién en los jubilados; un 74% del sectorpercibe el haber mínimo mensual que asciende a$1.227, una suma irrisoria para una persona queha aportado con su trabajo a lo largo de su vida alcrecimiento de nuestro país. En este marco, que sepremie también la morosidad de los grandes contribuyentesconstituye una burla a los que siemprepagan y se encuentran al día. Es más, en los últimosaños, el hecho de pagar por adelantado, porejemplo, el Inmobiliario, dejó de ser un reconocimientoporque se aplicaron luego subas retroactivasque transformaron el beneficio en un castigo.Se genera así una situación de total inequidad entrelos contribuyentes, en la que muchos pícarossacan provecho del esfuerzo de los otros.
Sería justo para todos los tucumanos que, de unavez por todas, se terminara esta historia del revésen que suele perder el que cumple con sus obligaciones.







