"Les hemos quitado el cetro a los hombres"

La exitosa obra de Eve Ensler se presentó anoche en Tucumán

16 Junio 2003
"A los hombres les hemos quitado el cetro, o por lo menos ahora lo compartimos. Creo que primero hubo una resignación del hombre cuando le tocó compartir roles. Pero ahora hay una aceptación de estos planos de igualdad que estamos viviendo", reflexiona Valeria Lynch, una de las cuatro protagonistas de "Monólogos de la vagina", la obra de Eve Ensler que en todo el mundo es éxito de taquilla.
El fin de semana pasado, la pieza que en la Argentina dirige Lía Jelin llenó salas en Las Termas de Río Hondo y en Tucumán, como lo viene haciendo en todo el país desde hace dos años. Y repitió el fenómeno de aplausos y complicidades que se suceden cada vez que alguno de los "tríos de turno" (los elencos son rotativos) se adueña de los escenarios y -a calzón quitado- habla sin rubores de los vericuetos de la sexualidad femenina.
Según Valeria Lynch, que en esta etapa de los "Monólogos" está compartiendo escenario con Alicia Bruzzo y Emilia Mazer, esta experiencia teatral es refrescante. "Me encanta esto que estoy haciendo; es la primera vez que solo actúo, y no canto, y creo que no desentono para nada, me siento muy segura arriba del escenario", reflexiona en diálogo con LA GACETA.
Si el teatro revela los cambios culturales de una época, la música no se queda atrás. Y de eso, Valeria (una baladista de tono "dramático") sabe. "Claro que las cosas han cambiado, que las mujeres hemos accedido a lugares o a sensaciones antes inaccesibles para nosotras. Por ejemplo, hace veinte años yo sólo cantaba canciones de despecho, letras que hablaban del sufrimiento de mujeres que se sentían con la autoestima por el piso después de que el hombre las abandonaba", asegura la intérprete. Hoy, en alguno de sus shows, la intérprete no trepida en enfundarse en cuero negro para homenajear a Fredy Mercury, por citar algún ejemplo de estos cambios.
De todos modos, Valeria no cree que el éxito de "Monólogos..." esté relacionado con la revolución femenina de los siglos XX y XXI. "Creo que el éxito de la obra reside en que muestra recopilaciones de anécdotas cotidianas, temas densos, pero tratados con respeto, con humor. Salvo el tema de Bosnia (un monólogo de Alicia Bruzzo basado en el testimonio de una mujer musulmana violada en ese país) todas las demás situaciones están revestidas de humor", afirma.
¿Cómo viven los varones la obra?, se le preguntó. "Las salas se llenan de mujeres, pero los hombres que las acompañan se van con mucha información y muchas veces eso ayuda en el diálogo con la pareja, porque hay cosas que ellos desconocen, y que este texto les ayuda a entender", dijo.

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