Fiesta en Villa Luján

Por Jorge Figueroa

16 Junio 2003
Ricardo Mollo se zarpó el sábado por la noche. Cuando concluyó su último tema en la noche del sábado, rompió las cuerdas de la guitarra, las arrojó al público, se sentó en el escenario y se tiró al foso, y quedó atrapado entre este y el público.
Visiblemente "volado", Mollo hizo pasar un momento de tensión a los guardias de seguridad, que tuvieron que intervenir para evitar que los fans lo tocaran.
De este modo, el show de "Divididos" no pudo concluir como acostumbra el grupo: Mollo, Jorge Araujo y Diego Arnedo, abrazados, despidiéndose de la gente. El show de la aplanadora del rock hizo honor a su sobrenombre: empezó con un fuerte tema como "Cajita musical".
No faltaron las baladas como "Pepe lui" ni el folclore de "Guanuqueando", que el grupo interpretó con músicos de Tilcara; tampoco los homenajes a "Sumo", ni la excelente versión del tema de Luis Alberto Spinetta, "Despiértate, nena". Antes, el clima se había ido calentando con la presentación de "Karma Sudaca", con un "Tony" Molteni que nunca defrauda a sus seguidores.
Pero cuando a las 23.10 entró Mollo, el "trío power" empezó con toda su energía, y nadie se quedó sin cantar ni bailar. A partir de ese momento todo el club Villa Luján fue una verdadera fiesta.
El precio de las entradas quizá haya influido en el hecho de que en el recital de Divididos hubiera menos gente de la prevista. Pero ninguno de los 2.500 asistentes se fue disconforme con el impecable show que se vio en Villa Luján.
De todos modos, "Divididos" demostró que es una de las mejores bandas de rock del país, y que su público acepta el eclecticismo musical en que el grupo incursiona sin prejuicios.

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