"La guerra se da en los medios"

La recta final de la campaña empieza dos meses antes de la votación.

Por Redacción Política 27 Marzo 2011
"Marcar el objetivo, conocer a los adversarios y saber cómo administrar los recursos". Para Mariela Martin esos son los primeros kilómetros que deben marcarse en la hoja de ruta del arduo camino de una campaña política. 
Defiende a las encuestas y a las investigaciones de mercado en el ámbito de la candidatura (municipio, provincia o país) como herramientas importantes para el trabajo de los asesores que asisten al político durante la campaña.
La especialista en márketing político -se dedica a esa actividad desde hace 15 años- afirma que, tras hacer un primer análisis, comienza el trabajo para "crear" la imagen del candidato en cuestión.
"Principalmente, hay que explotar las cualidades o habilidades que tiene cada candidato", recomienda. Al tiempo, advierte que una campaña elaborada no "es para cualquiera", por el gasto que requiere su implementación: "el que mejor invierte gana".
Martin subraya que en la actualidad hay casos de candidatos "potables", en cuanto a sus potencialidades, pero sin dinero suficiente para costear una campaña. 
"En esos casos hay que priorizar los espacios para hacer campaña. El perder se convierte en un capital para seguir trabajando para las próximas elecciones", afirma.
Guerra mediática
Martin deja en claro que una vez que la campaña está en marcha y se materializa, "la guerra se da en los medios".
Al respecto, sostiene que hay que respetar tres ejes comunicacionales: los afiches, los spots televisivos y la elocuencia verbal del candidatos.
"El medio funciona como un filtro entre el candidato y el público. El político tiene que adecuar su imagen y su código de comunicación al receptor. La gente, del otro lado, percibe todo: soberbia, emoción, mentira, duda, nervios, sinceridad... Lo mejor que puede pasar en estos casos, si un candidato está bien preparado, es un debate público", arriesga.
También subraya al físico como un elemento de peso: "el político tiene que estar estéticamente bien para que la cámara no lo destruya, porque así como lo construye, lo puede llegar a destruir".
Específicamente, marca que el medio más presente en los hogares tucumanos es la televisión. "Pero en una determinada franja horaria, no durante todo el día", aclara. En cuando a las redes sociales, recalca que son útiles por la sinergia que tiene con los demás medios de comunicación.
Según afirma, la recta final se inicia cuando faltan dos meses para las elecciones. Dice que esa etapa es fundamental en la definición del voto, por los que hay que multiplicar la propaganda: "en ese período hay más avisos en televisión y aparecen más pintadas y afiches. En los medios escritos debe haber una combinación entre parte de prensa y propaganda y el candidato debe hablar cuando es necesario, no porque sí", concluye.

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