08 Marzo 2011 Seguir en 
Mientras los vampiros siguen revoloteando en la pantalla y su extinción parece lejos de concretarse, el cine y la televisión estadounidenses tienen ya un "as" bajo la manga para enfrentar un año que parece ser complicado para la industria.
Desde que Stephen Hawking advirtió sobre las graves consecuencias que tendría para la humanidad el contacto con vida alienígena ("seríamos aniquilados", pronosticó el científico) muchos no logran dejar de mirar al cielo... Por lo menos habrá que estar preparados para resistir.
El cine (exceptuando a "E.T.", "Starman" y pocos ejemplos más) estuvo siempre en la línea de pensamiento de Hawking y desde hace años viene anticipando invasiones con millones de seres humanos aniquilados o en fuga.
Este año no va a ser distinto. A la gran pantalla habrá que sumar el esfuerzo de un "top" de la industria: Steven Spielberg, dedicado ahora a la televisión. Su proyecto "Falling skies" llegará a las pantallas a partir de junio.
"Spielberg ha estado totalmente involucrado en la serie, desde el aspecto de las criaturas l guión, pasando por todo lo que se pueda imaginar... No ha puesto simplemente su nombre", comentó el productor Mark Verheiden.
En "Falling skies" los visitantes son malos, muy malos, y su objetivo es exterminar a la raza humana. Los que queden podrán vivir como esclavos. Los dos primeros episodios muestran un planeta devastado por donde merodea un grupo de fugitivos, la resistencia, con un look a medio camino entre la fiera guerrilla humana de "Terminator" y los sufridos habitantes de Jericó.
Un cruce de estilos
La de Spielberg no va a ser la única invasión que va a producirse. Los primeros en llegar, en abril y en pantalla grande, serán los aguerridos alienígenas de "Battle L.A.", una película que ya definen como un cruce entre "Día de la Independencia" y "La caída del halcón negro" (sin los toques de comedia ligera de la primera y con bastante más armamento pesado que la segunda). La película ofrece un catastrófico panorama de lo que pasaría si un buen día un montón de platos voladores se presentan en California y empiezan a hacer volar por los aires todo lo que se mueve. Protagonizan el filme Aaron Eckhart y Michelle Rodriguez aunque -como acostumbra a suceder en estos casos- eso sea lo de menos, ya que los auténticos reyes de la función serán los efectos especiales.
Un western galáctico
Algo más de chicha promete "Cowboys vs. aliens", un guión que lleva años en producción y que por fin se ha hecho realidad. Su premisa, que puede dar como resultado una genialidad o un delirio, explora un escenario inédito: ¿qué pasaría si los extraterrestres aparecieran en el antiguo Oeste? Daniel Craig y Harrison Ford compartirán pantalla con marcianos, pistolas, caballos y algún indio en la gran esperanza de Hollywood para este año.
También hay varias fichas puestas en "Yo soy el número cuatro", un filme de ciencia ficción donde los alienígenas (los malos) no llegan para exterminar a los humanos (aunque no se descartan víctimas colaterales) sino a otros alienígenas (los buenos) que se esconden en la Tierra tratando de no llamar mucho la atención.
Un misterioso estreno
"The darkest tour" es otro ejemplo de ocultación de datos: nadie sabe muy bien cuál es el tema exacto del filme pero el reparto promete (encabezado por Emile Hirsch). Lo único que se ha difundido ha sido que la película mostrará la persecución de los malvados extraterrestres a unos muchachos por las calles de Moscú.
Muy lejos de allí, en las heladas tierras de la Antártida, reaparecerá una vieja conocida de los cinéfilos: "La cosa". La precuela del clásico de John Carpenter, una obra maestra del tono y la pausa, despierta muchas dudas pero su director, el desconocido Matthijs van Heijningen Jr., promete fidelidad al decálogo carpenteriano, lo que en teoría significa una película seca, sangrienta y sin concesiones.
Para aquellos que no deseen ser invadidos por las hordas alienígenas y prefieran las suposiciones bienintencionadas siempre les quedará "Paul", la historia de dos amigos de paseo en Las Vegas que se encuentran con un extraterrestre. En esta película todo parece ser diversión, pero como decía el personaje de Douglas Spencer en la maravillosa obra de culto de 1951, "El enigma de otro mundo": "¡vigilen el cielo, no dejen de vigilar el cielo!"
Desde que Stephen Hawking advirtió sobre las graves consecuencias que tendría para la humanidad el contacto con vida alienígena ("seríamos aniquilados", pronosticó el científico) muchos no logran dejar de mirar al cielo... Por lo menos habrá que estar preparados para resistir.
El cine (exceptuando a "E.T.", "Starman" y pocos ejemplos más) estuvo siempre en la línea de pensamiento de Hawking y desde hace años viene anticipando invasiones con millones de seres humanos aniquilados o en fuga.
Este año no va a ser distinto. A la gran pantalla habrá que sumar el esfuerzo de un "top" de la industria: Steven Spielberg, dedicado ahora a la televisión. Su proyecto "Falling skies" llegará a las pantallas a partir de junio.
"Spielberg ha estado totalmente involucrado en la serie, desde el aspecto de las criaturas l guión, pasando por todo lo que se pueda imaginar... No ha puesto simplemente su nombre", comentó el productor Mark Verheiden.
En "Falling skies" los visitantes son malos, muy malos, y su objetivo es exterminar a la raza humana. Los que queden podrán vivir como esclavos. Los dos primeros episodios muestran un planeta devastado por donde merodea un grupo de fugitivos, la resistencia, con un look a medio camino entre la fiera guerrilla humana de "Terminator" y los sufridos habitantes de Jericó.
Un cruce de estilos
La de Spielberg no va a ser la única invasión que va a producirse. Los primeros en llegar, en abril y en pantalla grande, serán los aguerridos alienígenas de "Battle L.A.", una película que ya definen como un cruce entre "Día de la Independencia" y "La caída del halcón negro" (sin los toques de comedia ligera de la primera y con bastante más armamento pesado que la segunda). La película ofrece un catastrófico panorama de lo que pasaría si un buen día un montón de platos voladores se presentan en California y empiezan a hacer volar por los aires todo lo que se mueve. Protagonizan el filme Aaron Eckhart y Michelle Rodriguez aunque -como acostumbra a suceder en estos casos- eso sea lo de menos, ya que los auténticos reyes de la función serán los efectos especiales.
Un western galáctico
Algo más de chicha promete "Cowboys vs. aliens", un guión que lleva años en producción y que por fin se ha hecho realidad. Su premisa, que puede dar como resultado una genialidad o un delirio, explora un escenario inédito: ¿qué pasaría si los extraterrestres aparecieran en el antiguo Oeste? Daniel Craig y Harrison Ford compartirán pantalla con marcianos, pistolas, caballos y algún indio en la gran esperanza de Hollywood para este año.
También hay varias fichas puestas en "Yo soy el número cuatro", un filme de ciencia ficción donde los alienígenas (los malos) no llegan para exterminar a los humanos (aunque no se descartan víctimas colaterales) sino a otros alienígenas (los buenos) que se esconden en la Tierra tratando de no llamar mucho la atención.
Un misterioso estreno
"The darkest tour" es otro ejemplo de ocultación de datos: nadie sabe muy bien cuál es el tema exacto del filme pero el reparto promete (encabezado por Emile Hirsch). Lo único que se ha difundido ha sido que la película mostrará la persecución de los malvados extraterrestres a unos muchachos por las calles de Moscú.
Muy lejos de allí, en las heladas tierras de la Antártida, reaparecerá una vieja conocida de los cinéfilos: "La cosa". La precuela del clásico de John Carpenter, una obra maestra del tono y la pausa, despierta muchas dudas pero su director, el desconocido Matthijs van Heijningen Jr., promete fidelidad al decálogo carpenteriano, lo que en teoría significa una película seca, sangrienta y sin concesiones.
Para aquellos que no deseen ser invadidos por las hordas alienígenas y prefieran las suposiciones bienintencionadas siempre les quedará "Paul", la historia de dos amigos de paseo en Las Vegas que se encuentran con un extraterrestre. En esta película todo parece ser diversión, pero como decía el personaje de Douglas Spencer en la maravillosa obra de culto de 1951, "El enigma de otro mundo": "¡vigilen el cielo, no dejen de vigilar el cielo!"







