Arrojaron el cuerpo de una jubilada en El Cadillal luego de que cobró $ 2.000

La mujer había sido vista por última vez con vida el viernes a la mañana cuando estaba saliendo de un banco. La víctima tiene 84 años. No se sabe cómo trasladaron el cadáver un lugar ubicado cerca del kilómetro 1.320 de la ruta 9. Los familiares esperan explicaciones

PREOCUPACION. Amigos y familiares de la víctima charlan sobre lo sucedido frente a la sala velatoria. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
PREOCUPACION. Amigos y familiares de la víctima charlan sobre lo sucedido frente a la sala velatoria. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
03 Marzo 2011
Lo vio dormido y no lo quiso despertar, a pesar de que él le había dicho que la acompañaría. Su amor por el nieto al que ella había criado fue más fuerte y, tal vez creyendo que nada podía pasarle, salió como todos los meses hasta el banco a cobrar los $2.000 de la jubilación. El cariño la hizo cometer un error y no se lo perdonaron. Un obrero encontró el martes a la noche el cuerpo de una mujer de 84 años que había desaparecido el viernes y que fue asesinada para poder quitarle la cartera.

Gabriel Ruiz, el nieto de Ester Leonor Rodríguez, estaba conmovido. Nunca creyó que la última vez que iba a ver con vida a quien considera su madre fue cuando le dio un beso antes de irse a dormir.

La mujer había caminado hasta la esquina de su casa, ubicada en el pasaje Irigoyen al 1.300, y subió al auto de "Don chiquito", un remisero que tiene parada en la zona. Luego se dirigieron a la sucursal del Supervielle, ubicada en calle Crisóstomo Alvarez al 900. "Vaya nomás, yo me vuelvo sola", le dijo al remisero, según relató luego el hombre.

Cuando Ruiz vio que su abuela no regresaba, decidió ir hasta el banco. "Allí, pregunté por ella y expliqué la situación. Me dijeron que sí había cobrado (se fijaron en el sistema) y decían que fue a las 9.15", dijo. "En realidad ella siempre iba a cobrar conmigo. Era muy particular el día que no lo hacía, pero justo ese día decidió ir sola", explicó el hombre mientras velaban a la mujer.

Además de la confirmación del sistema informático, una amiga de Rodríguez la vio en la entidad. "Cuanto yo entraba, ella salía. Estaba perfecta", explicó la testigo, cuyo nombre no trascendió. Ante la desesperación, los familiares hicieron la denuncia y la Policía se encargó de repartir en algunos medios de comunicación la foto y la descripción de la mujer. Pero fue en vano.

El hallazgo

El martes, poco antes de las 20, Luis Galván estaba cortando berro un camino vecina ubicado en la zona conocida como Las Antenas, en El Cadillal, a la altura del kilómetro 1.320. El cuadro que vio lo espantó y por eso corrió hasta llegar a la comisaría. Allí advirtió que había encontrado el cuerpo de una mujer. Los policías constataron luego la versión. La víctima vestía una remera, saco y pollera negra y cerca estaba sólo la correa de su cartera. Luego del trabajo de los peritos, el fiscal Guillermo Herrera ordenó que el cadáver fuera trasladado a la morgue, donde le practicaron una autopsia. Aparentemente la causa de la muerte habría sido un golpe en la cabeza. Al ser Rodríguez la única mujer que estaba desaparecida, se convocó a los familiares para que reconocieran el cuerpo. "No tuve dudas", dijo Ruiz. Una alta fuente judicial consultada por LA GACETA aseguró que la mujer fue asesinada. "Hay certeza", advirtió.

Algunos amigos de Rodríguez la describieron como "de carácter fuerte, pero muy reservada". "Era una mujer grande, pero estaba perfecta, no tenía ningún problema psicológico ni de ningún tipo".

Rosa Costilla, sobrina de la señora, dijo que le habían comentado que frente al banco siempre había delincuentes. "Dice la gente que es peligroso, que siempre fue peligroso", afirmó.

Hasta el momento nadie sabe cómo la atacaron, ni cómo la llevaron hasta donde finalmente se encontró el cuerpo. El fiscal Herrera ordenó que se le envíen las imágenes de seguridad del banco para ver si alguien la "marcó" cuando cobrara la jubilación. También llama la atención que sólo se encontrara la correa de la cartera. Se supone que se cortó cuando se la arrebataron. Pero no deja de extrañar el hecho de que hayan pretendido hacer desaparecer el cuerpo.

Los familiares estaban apesadumbrados. "No sabemos qué pensar. Quisiéramos que alguien nos explique qué pasó", pidió Ruiz.

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