27 Febrero 2011 Seguir en 
TRIPOLI, Libia.- La oposición al líder libio Muamar al Gaddafi consiguió hacerse con la tercera ciudad del país, Misurata, y las tropas gubernamentales y milicias la han abandonado. En las afueras de la localidad, en tanto, aún hay combates aislados. Misurata se encuentra unos 200 kilómetros al este de Trípoli y es un centro económico de Libia.
Los opositores se hicieron también con el control de Al Zawiya, al oeste de la capital. Durante los enfrentamientos, en esta ciudad habrían muerto docenas de personas. Además, se incendiaron estaciones policiales y edificios gubernamentales, y los rebeldes amenazaron a las tropas fieles a Gaddafi con provocar un baño de sangre si vuelven a la ciudad.
Mientras tanto, el dictador sigue atrincherado en Trípoli desafiando las sanciones que le acaba de imponer el Consejo de Seguridad de la ONU. Se encuentra en el sector de Bab al Asisiya, rodeado por impresionantes medidas de seguridad. Las milicias leales a su gobierno controlan el acceso al barrio.
Por su parte, el ex ministro de Justicia Mustafá Abdul Yalil ha anunciado que formará en el puerto de Bengasi un gobierno de transición. Allí, aunque las antiguas estructuras de seguridad han colapsado, la situación es tranquila. "La Libia libre es estable. Eso demuestra que la gente puede gobernar el país", declaró Awad al Feituri desde el centro de información de la emisora árabe Al Yazira.
Ayer, el Consejo de la ONU aprobó sanciones a Gaddafi y a sus principales colaboradores, e instruyó al Tribunal Penal Internacional de La Haya para que investigue los crímenes y violaciones a los derechos humanos que cometa el régimen. La resolución pide que se investigue la brutal represión de las protestas, impone un embargo total de armas, prohíbe viajar al exterior y congela los bienes del dirigente y de 21 personas de su entorno, incluidos varios familiares. (DPA)







