27 Febrero 2011 Seguir en 
MANAMA, Bahréin.- El rey de Bahréin, Hamad ben Isa Al Jalifa, procedió ayer a efectuar una remodelación ministerial: cambió de funciones a cinco de sus ministros, aunque los conservó en el gabinete, anunció la agencia oficial BNA.
Esto ocurre casi dos semanas después de haber comenzado las revueltas populares que exigen un cambio de régimen en este pequeño reino de mayoría chiíta gobernado por la dinastía sunita Al Jalifa desde hace más de dos siglos. El primer ministro, jeque Jalifa ben Salman Al Jalifa, en el cargo desde hace 40 años y blanco de la ira de los manifestantes, continuará en funciones.
De regreso
Hassan Mushaima, uno de los más importantes líderes opositores de Bahrein, regresó ayer al país procedente del exilio, en medio de nuevas protestas antigubernamentales.
Mushaima apuntó que el gobierno ya hizo en el pasado promesas a la oposición, pero no hicieron nada por Bahréin, y reclamó acciones y no sólo palabras.
El líder opositor fue acusado por ofensas contra la seguridad nacional en agosto pasado junto con otros 24 activistas, según Human Rights Watch. Mushaima se encontraba en Londres recibiendo tratamiento médico y fue juzgado en ausencia.
Esta semana el gobierno liberó a los otros 23 activistas. Aunque el estatus de Mushaima no está todavía claro, altos cargos aseguraron a medios de comunicación que no sería arrestado si regresaba al país.
El retorno del líder opositor se produjo mientras miles de personas marchaban desde la plaza Lulu, de Manama, hasta los edificios gubernamentales. La emisora Al Yazira informó el viernes que tres ministros fueron destituidos, acusados de haber avivado la tensión en las manifestaciones contra el gobierno y la monarquía. Esta información no fue confirmada ni por la televisión estatal ni por la agencia de noticias oficial. (AFP-NA-DPA)
Esto ocurre casi dos semanas después de haber comenzado las revueltas populares que exigen un cambio de régimen en este pequeño reino de mayoría chiíta gobernado por la dinastía sunita Al Jalifa desde hace más de dos siglos. El primer ministro, jeque Jalifa ben Salman Al Jalifa, en el cargo desde hace 40 años y blanco de la ira de los manifestantes, continuará en funciones.
De regreso
Hassan Mushaima, uno de los más importantes líderes opositores de Bahrein, regresó ayer al país procedente del exilio, en medio de nuevas protestas antigubernamentales.
Mushaima apuntó que el gobierno ya hizo en el pasado promesas a la oposición, pero no hicieron nada por Bahréin, y reclamó acciones y no sólo palabras.
El líder opositor fue acusado por ofensas contra la seguridad nacional en agosto pasado junto con otros 24 activistas, según Human Rights Watch. Mushaima se encontraba en Londres recibiendo tratamiento médico y fue juzgado en ausencia.
Esta semana el gobierno liberó a los otros 23 activistas. Aunque el estatus de Mushaima no está todavía claro, altos cargos aseguraron a medios de comunicación que no sería arrestado si regresaba al país.
El retorno del líder opositor se produjo mientras miles de personas marchaban desde la plaza Lulu, de Manama, hasta los edificios gubernamentales. La emisora Al Yazira informó el viernes que tres ministros fueron destituidos, acusados de haber avivado la tensión en las manifestaciones contra el gobierno y la monarquía. Esta información no fue confirmada ni por la televisión estatal ni por la agencia de noticias oficial. (AFP-NA-DPA)







