25 Febrero 2011 Seguir en 
"Acá roban a cada rato. Hay un problema muy grave de inseguridad", señaló Juan Leguizamón, hijo del comerciante asesinado por asaltantes hace una semana en barrio Juan B. Terán. Y sus vecinos coinciden con él.
Por eso, ayer se reunieron en la Iglesia San Benito para decirles a varios jefes policiales que la situación no da para más. "Pidieron esta reunión porque realmente generó conmoción la muerte del señor (Juan Manuel) Leguizamón. Nadie quiere que vuelva a ocurrir algo de esa naturaleza. Por eso, nos hicimos presentes para escuchar sus inquietudes y les pusimos en conocimiento que se reforzarán los recorridos", explicó el comisario principal Víctor Hugo Ledesma, jefe de la seccional 13ª.
Leguizamón, de 70 años, fue ultimado por delincuentes en su ciber, situado en calle Lavaissé al 1.700. La Policía apresó a tres sospechosos, uno de los cuales está gravemente herido en el Hospital Padilla. Otro más está prófugo, y personal de la División Homicidios y Delitos Complejos está tras sus pasos.
"Estamos muy preocupados; acá ya no se vive como antes. Era un barrio hermoso", dijo Ana de Farfán. La mujer se mostró consternada por el crimen del comerciante. "Lo de don Manuel a todos nos duele a todos. El cuidaba a los chicos; era un hombre que ni siquiera hablaba fuerte. ¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Cuidarnos entre nosotros? Porque la Policía no nos cuida. A mi hija y a mi nuera ya les robaron varias veces", dijo.
Ayer, cerca de 40 vecinos se reunieron a la noche con Ledesma y con policías del Comando Radioeléctrico, de Patrulla Urbana y de otras dependencias. "Escuchamos a las personas del vecindario, que nos expresaron sus inquietudes y pidieron mayor seguridad. Se les llevó tranquilidad en cuanto a que se está trabajando y reforzando la seguridad en la zona", dijo Ledesma.
Leguizamón (h), que no pudo ir al encuentro, cree que la situación es mucho más grave. "Si mi padre mataba al ladrón, seguro iba preso. Acá parece que los Derechos Humanos sólo son para los delincuentes", señaló.
Por eso, ayer se reunieron en la Iglesia San Benito para decirles a varios jefes policiales que la situación no da para más. "Pidieron esta reunión porque realmente generó conmoción la muerte del señor (Juan Manuel) Leguizamón. Nadie quiere que vuelva a ocurrir algo de esa naturaleza. Por eso, nos hicimos presentes para escuchar sus inquietudes y les pusimos en conocimiento que se reforzarán los recorridos", explicó el comisario principal Víctor Hugo Ledesma, jefe de la seccional 13ª.
Leguizamón, de 70 años, fue ultimado por delincuentes en su ciber, situado en calle Lavaissé al 1.700. La Policía apresó a tres sospechosos, uno de los cuales está gravemente herido en el Hospital Padilla. Otro más está prófugo, y personal de la División Homicidios y Delitos Complejos está tras sus pasos.
"Estamos muy preocupados; acá ya no se vive como antes. Era un barrio hermoso", dijo Ana de Farfán. La mujer se mostró consternada por el crimen del comerciante. "Lo de don Manuel a todos nos duele a todos. El cuidaba a los chicos; era un hombre que ni siquiera hablaba fuerte. ¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Cuidarnos entre nosotros? Porque la Policía no nos cuida. A mi hija y a mi nuera ya les robaron varias veces", dijo.
Ayer, cerca de 40 vecinos se reunieron a la noche con Ledesma y con policías del Comando Radioeléctrico, de Patrulla Urbana y de otras dependencias. "Escuchamos a las personas del vecindario, que nos expresaron sus inquietudes y pidieron mayor seguridad. Se les llevó tranquilidad en cuanto a que se está trabajando y reforzando la seguridad en la zona", dijo Ledesma.
Leguizamón (h), que no pudo ir al encuentro, cree que la situación es mucho más grave. "Si mi padre mataba al ladrón, seguro iba preso. Acá parece que los Derechos Humanos sólo son para los delincuentes", señaló.





