23 Febrero 2011 Seguir en 
TRIPOLI, Libia.- Al menos 640 personas murieron en Libia en las manifestaciones contra el régimen de Muammar el Gaddafi, según cálculos publicados hoy por la Federación Internacional de Derechos Humanos. La cifra incluye a 130 soldados que se negaron a disparar contra los manifestantes en Bengasi, la segunda ciudad más grande de Libia.
El líder libio se halla asediado por una rebelión que controla el este del país. Pese a las amenazas lanzadas de aplastar las protestas, la insurrección parecía controlar alrededor de un tercio del país. En tanto, la capital, Trípoli, en el oeste, sigue bajo el mando de Gaddafi. Sus habitantes admitieron que tienen miedo de los grupos armados leales al presidente.
Un oficial de la fuerza aérea, señaló en Bengasi, cuna de la revuelta, que había sido testigo de la llegada de hasta 4.000 mercenarios en aviones de transporte libios durante tres días desde el 14 de febrero. "Por eso nos pusimos contra el Gobierno. Por eso y por el hecho de que hubo una orden de usar aviones para atacar personas", añadió.
Los residentes del este encendieron petardos y tocaron bocinas para celebrar el fin de los días sangrientos en el lugar. Mientras tanto, los países que poseen fuertes lazos comerciales con el tercer productor de petróleo de Africa intentan evacuar a sus ciudadanos. (DPA-AFP-NA-Reuters)







