29 Enero 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Las vacaciones no son sinónimo de relax para Mirtha Legrand. La conductora se ha visto envuelta recientemente en una nueva pelea, esta vez con el actor Juan Leyrado, quien declaró que no volverá a sentarse a su mesa, tras la tardía confesión de la diva acerca del secuestro de una sobrina suya durante la última dictadura militar.
"Siempre he sido muy coherente en mi forma de pensar y en mis convicciones, sentimientos e inclinaciones políticas. No entiendo ni merezco los ataques de mis colegas: yo no he cambiado, quizás muchos de ellos han cambiado", manifestó Legrand, y aprovechó para agradecer a Jorge Rial por haberla defendido de los dichos de Leyrado.
Luego, señaló que ella también sabe cosas de quienes la atacan. "Puedo hablar de todos ellos y decir de todo (sic), pero no uso la televisión para esto, me parece de muy mal gusto. Espero que los agravios terminen cuanto antes, debe haber una mano negra detrás de esto, aunque la desconozco", expresó.
Por último, Mirtha reconoció que el episodio con Leyrado la afectó mucho y recordó que, en algunas ocasiones, ayudó al actor. Sin embargo, aclaró que eso no volverá a ocurrir. "La puerta (del canal) está abierta para todos, menos para los que me han hecho tanto daño. Soy buena, pero no tonta", concluyó. LA GACETA ©







