Blair es "Pinocho" tras la guerra en Irak

El líder laborista enfrenta burlas y la preocupación pública sobre su franqueza en el caso iraquí.

04 Junio 2003
LONDRES.- A su regreso de la cumbre del G-8, el primer ministro británico, Tony Blair, se topó en Londres con caricaturas que lo muestran con una larga nariz de Pinocho y pedidos para que se investigue si manipuló las evidencias sobre los programas de armas de Irak. Blair arriesgó su puesto al desafiar a la opinión pública de Gran Bretaña y enviar tropas a la guerra, y la caída de Saddam Hussein pareció darle un muy necesitado "golpe" de popularidad.
Pero ahora, luego de que se supo que la Inteligencia británica advirtió sobre informes falsos acerca de las armas prohibidas de Irak, el líder laborista enfrenta burlas y una genuina preocupación pública sobre su franqueza en el caso iraquí.
Asimismo, una posible investigación para establecer si exageró la amenaza de las supuestas armas de Irak para justificar la guerra.

Rebote en Washington
El sonado escándalo también tiene su expresión en Estados Unidos. Un grupo de legisladores dio plazo a la CIA, hasta el 1 de julio, para que explique cómo reunió la información sobre las supuestas armas iraquíes. Recientemente, el Pentágono afirmó que la cuestión de las armas químicas fue empleada para lograr apoyo internacional a la guerra, pero que no existía evidencia al respecto. (Télam)

Tamaño texto
Comentarios