02 Junio 2003 Seguir en 
EVIAN, Francia.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió ayer a las potencias económicas que se reúnen en Evian que el fin de los combates en Irak no ha podido eliminar la incertidumbre sobre la economía mundial, dijo un funcionario japonés.
Al hablar con la prensa, después de un día de conversaciones en la reunión anual del Grupo de los Ocho (G-8), el funcionario aseguró que el representante del Fondo indicó a los líderes que el panorama económico mundial sigue siendo incierto pese a que finalizó la contienda bélica contra el régimen de Saddam Hussein.
El FMI instó a Japón y a Europa a seguir adelante con sus reformas estructurales y a los Estados Unidos a evitar un mayor incremento en su déficit fiscal, indicó el funcionario japonés.
Respaldo
Mientras, el canciller alemán, Gerhard Schroeder, superó ayer la primera barrera para su plan de reformas destinado a dar un empujón a la economía de su país, que se encuentra al borde de la recesión, cada vez más endeudado y con cifras récord de desempleo y de quiebras empresariales.
En un esperado congreso extraordinario de su partido, el socialdemócrata SPD, un 90% de los 524 delegados dio el visto bueno a las reformas, bautizadas como "Agenda 2010". Esto colmó de alegría a Schroeder, quien incluso amenazó con renunciar si los suyos no lo apoyaban. (DPA)
Al hablar con la prensa, después de un día de conversaciones en la reunión anual del Grupo de los Ocho (G-8), el funcionario aseguró que el representante del Fondo indicó a los líderes que el panorama económico mundial sigue siendo incierto pese a que finalizó la contienda bélica contra el régimen de Saddam Hussein.
El FMI instó a Japón y a Europa a seguir adelante con sus reformas estructurales y a los Estados Unidos a evitar un mayor incremento en su déficit fiscal, indicó el funcionario japonés.
Respaldo
Mientras, el canciller alemán, Gerhard Schroeder, superó ayer la primera barrera para su plan de reformas destinado a dar un empujón a la economía de su país, que se encuentra al borde de la recesión, cada vez más endeudado y con cifras récord de desempleo y de quiebras empresariales.
En un esperado congreso extraordinario de su partido, el socialdemócrata SPD, un 90% de los 524 delegados dio el visto bueno a las reformas, bautizadas como "Agenda 2010". Esto colmó de alegría a Schroeder, quien incluso amenazó con renunciar si los suyos no lo apoyaban. (DPA)







