02 Junio 2003 Seguir en 
Bagdad.- Mientras la administración de EE.UU. en Irak decidía ayer anular la celebración de un congreso nacional para formar -en un plazo de seis semanas- un consejo político que dirigiera la futura administración provisional iraquí, las fuerzas de la coalición se lamentaron porque la mayoría de los habitantes de Bagdad ignora un decreto que los obliga a devolver sus armas. En el primero de los 14 días de anmistía decretada por el administrador civil estadounidense, Paul Bremer (la orden pide a los iraquíes que entreguen sus armas entre el 1 y el 14 de junio), los resultados no son auspiciosos.
El futuro consejo político, que estará compuesto por entre 25 y 30 miembros, tendrá como tarea principal aconsejar a la administración de las fuerzas de ocupación en los ámbitos económico y político. Deberá, además, nombrar a responsables en diferentes ministerios y elaborará una nueva constitución, que será aprobada o rechazada en un referéndum popular.Bremer anunció que la constitución del congreso nacional fue postergada hasta julio próximo.
Cargos
En tanto, la administración de EE.UU. en Irak previno que los ciudadanos que sean vistos con armas luego del período de amnistía podrían tener que enfrentar toda una serie de cargos en su contra, según la Policía de Control de Armas norteamericana.
La Autoridad Provisional de la Coalición designó un determinado número de áreas, la mayor parte comisarías de policía, donde los ciudadanos pueden entregar sus armas.
Las fuerzas de la coalición confían en que esta medida reduzca el número de armas en Irak y que se mejoren las condiciones de seguridad en todo el país. Sin embargo, la gente parece escéptica respecto de la utilidad de la medida. "No creo que venga nadie", dijo un agente de policía en la comisaría de al-Elwiya, en Bagdad.
Las fuerzas de ocupación aseguran que están haciendo el máximo esfuerzo para restablecer la ley y el orden en el país, tras la caída del régimen de Saddam Hussein. No obstante, la mayor parte de iraquíes no cree que la seguridad esté mejorando y tiene aún miedo de caminar por las calles de la capital, por temor a las bandas de ladrones y a los bandidos armados que pululan libremente.
En ese sentido, los habitantes de Bagdad afirman que necesitan las armas para defenderse de los criminales. "Están fuertemente armados, tanto como la policía", sostienen. En la comisaría de Saadun, dotada con más de 60 agentes, se habían recogido hasta anoche sólo dos fusiles automáticas. Mientras tanto, la central militar informó ayer de nuevos éxitos de los soldados de EE.UU. en la recolección de armas en la localidad de Nayaf y en un mercado de armas en Mosul. (DPA-Reuter)
El futuro consejo político, que estará compuesto por entre 25 y 30 miembros, tendrá como tarea principal aconsejar a la administración de las fuerzas de ocupación en los ámbitos económico y político. Deberá, además, nombrar a responsables en diferentes ministerios y elaborará una nueva constitución, que será aprobada o rechazada en un referéndum popular.Bremer anunció que la constitución del congreso nacional fue postergada hasta julio próximo.
Cargos
En tanto, la administración de EE.UU. en Irak previno que los ciudadanos que sean vistos con armas luego del período de amnistía podrían tener que enfrentar toda una serie de cargos en su contra, según la Policía de Control de Armas norteamericana.
La Autoridad Provisional de la Coalición designó un determinado número de áreas, la mayor parte comisarías de policía, donde los ciudadanos pueden entregar sus armas.
Las fuerzas de la coalición confían en que esta medida reduzca el número de armas en Irak y que se mejoren las condiciones de seguridad en todo el país. Sin embargo, la gente parece escéptica respecto de la utilidad de la medida. "No creo que venga nadie", dijo un agente de policía en la comisaría de al-Elwiya, en Bagdad.
Las fuerzas de ocupación aseguran que están haciendo el máximo esfuerzo para restablecer la ley y el orden en el país, tras la caída del régimen de Saddam Hussein. No obstante, la mayor parte de iraquíes no cree que la seguridad esté mejorando y tiene aún miedo de caminar por las calles de la capital, por temor a las bandas de ladrones y a los bandidos armados que pululan libremente.
En ese sentido, los habitantes de Bagdad afirman que necesitan las armas para defenderse de los criminales. "Están fuertemente armados, tanto como la policía", sostienen. En la comisaría de Saadun, dotada con más de 60 agentes, se habían recogido hasta anoche sólo dos fusiles automáticas. Mientras tanto, la central militar informó ayer de nuevos éxitos de los soldados de EE.UU. en la recolección de armas en la localidad de Nayaf y en un mercado de armas en Mosul. (DPA-Reuter)







