04 Enero 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El primer aniversario de la muerte de Sandro se conmemorará hoy con homenajes y tributos en recuerdo del cantante, ícono y leyenda del rock argentino y de la música romántica latinoamericana. Encantó a multitudes con temas como "Rosa Rosa", "Dame fuego" y "Quiero llenarme de ti".
Sus "nenas", como a Roberto Sánchez le gustaba llamar a sus fanáticas, mujeres que nunca dejaron de seguirlo, rendirle fidelidad y que todavía lo sienten presente, organizaron misas y reuniones para recordarlo en diferentes puntos del país.
Peregrinarán hasta la puerta de su casa de Banfield, pero ya no para festejarle su cumpleaños, como solían hacer cada 19 de agosto, sino para homenajearlo, rezar o cantar sus canciones. También sus seguidores visitarán el sector Flores del Cementerio Privado Glorias de Burzaco.
Serán generaciones de abuelas, madres e hijas, a las cuales no les importó el paso del tiempo, ni que aquel físico de junco lleno de sensualidad de principio de los 60 mutara en un hombre con panza y andar cadencioso en sus últimos shows.
Pasó con la misma efectividad de los pantalones de cuero ajustados y desenfrenados movimientos pélvicos a la robe de chambre roja, que ocultaba los kilos de más. Nada de eso las detuvo y las más osadas cumplían con el ritual de arrojarle al escenario alguna pieza de ropa interior. Pero no solo fueron mujeres las que idolatraron al "Gitano"; también lo hicieron hombres que trataron de imitar sus cortes de pelo o sus patillas. (Télam)
Sus "nenas", como a Roberto Sánchez le gustaba llamar a sus fanáticas, mujeres que nunca dejaron de seguirlo, rendirle fidelidad y que todavía lo sienten presente, organizaron misas y reuniones para recordarlo en diferentes puntos del país.
Peregrinarán hasta la puerta de su casa de Banfield, pero ya no para festejarle su cumpleaños, como solían hacer cada 19 de agosto, sino para homenajearlo, rezar o cantar sus canciones. También sus seguidores visitarán el sector Flores del Cementerio Privado Glorias de Burzaco.
Serán generaciones de abuelas, madres e hijas, a las cuales no les importó el paso del tiempo, ni que aquel físico de junco lleno de sensualidad de principio de los 60 mutara en un hombre con panza y andar cadencioso en sus últimos shows.
Pasó con la misma efectividad de los pantalones de cuero ajustados y desenfrenados movimientos pélvicos a la robe de chambre roja, que ocultaba los kilos de más. Nada de eso las detuvo y las más osadas cumplían con el ritual de arrojarle al escenario alguna pieza de ropa interior. Pero no solo fueron mujeres las que idolatraron al "Gitano"; también lo hicieron hombres que trataron de imitar sus cortes de pelo o sus patillas. (Télam)







