Los invitados al "club de los ricos"

Frente al apoyo que Bush da ahora a sus nuevos aliados, Francia aprovecha el primer encuentro internacional.

01 Junio 2003
EVIAN.- La cumbre del G-8 en Evian será la primera a la que, además de los jefes de Estado y de gobierno de los países del "club de los ricos", acudirá una gran representación de los países emergentes. No participarán en la cumbre en sí, pero se ha creado toda una "cumbre antes de la cumbre", en la que los líderes de países como Brasil, México, China o India podrán debatir con sus colegas del grupo de los siete países más industrializados, más Rusia, acerca de los problemas que los afectan.
Fue el presidente francés, Jacques Chirac, quien como anfitrión invitó a los "emergentes". Sin embargo, a medida que se acerca el histórico encuentro surgen dudas acerca de la iniciativa del anfitrión. ¿Se trata realmente de un intento de escuchar a los países con problemas y de buscar soluciones juntos, o es una maniobra para combatir las posturas de Estados Unidos? Tras las fuertes divergencias por la guerra de Irak, el presidente estadounidense, George W. Bush, desdeñó a sus tradicionales aliados que, por Irak, le dieron la espalda, y desde entonces apuesta por la "nueva Europa" con los países de más allá de Alemania y Francia. No es casual que la primera escala de Bush en Europa haya sido Polonia, su nuevo "gran amigo", donde pronunció además su principal discurso en la región.No son pocos los países que siguen apoyando fielmente a Estados Unidos. Gran Bretaña, España e Italia le dieron su respaldo en la guerra de Irak, pero en el seno de la Unión Europea los "fuertes" -Alemania y Francia- han reactivado el eje París-Berlín (al que se sumó Moscú) para oponerse radicalmente a la manera norteamericana de resolver conflictos. No se trata ya sólo de Irak, sino de defender el multilateralismo frente a la postura unipolar y hegemónica que los superpotentes EE.UU. quieren imponer.

Llegará la respuesta
En esta línea, frente al apoyo que Bush da ahora a sus nuevos aliados, Francia aprovecha el primer encuentro internacional y transatlántico de envergadura desde el fin de la guerra de Irak para demostrar que hay más países aparte de la "coalición de los dispuestos", como llamó Bush a sus aliados bélicos, y que gran parte del globo sigue apostando por un mundo plural y con un mayor equilibrio de fuerzas. De confirmarse esta teoría, el encuentro informal con los países emergentes tendría sobre todo un carácter simbólico, lo que podría restar fuerza a propuestas como la del presidente brasileño, Luiz Inácio "Lula" da Silva, de crear un Foro Mundial contra el Hambre. Por suerte, no habrá que esperar mucho para ver hasta qué punto son ciertas o no estas teorías y sospechas: sólo habrá que ver si los temas tratados con los países emergentes se hallan en la agenda del G-8 para mañana y el martes. (DPA)

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