Bush intenta restaurar heridas de la guerra

EE.UU. dicta las normas. Con gesto conciliador aunque dominante, el mandatario estadounidense se encontró en Rusia con los líderes que se opusieron a la invasión en Irak.

EL INGENIO. Con caretas de los líderes del G-8, activistas posan para la tradicional foto “de familia”.
EL INGENIO. Con caretas de los líderes del G-8, activistas posan para la tradicional foto “de familia”.
01 Junio 2003
Cracovia.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó que desea mantener una alianza sólida con Europa y superar las divergencias surgidas por la guerra en Irak, en un discurso de tono conciliador en el que, no obstante, recomendó seguir las normas de su país en la lucha contra el terrorismo, el hambre, la pobreza y el sida. Precisamente, estos serán los temas principales que abordará a partir de hoy el Grupo de los 8 (G-8), en la localidad de Evian, Francia, en medio de un clima hostil por parte de grupos pacifistas y antiglobalización.
Ayer, en Cracovia, primera y breve escala de una gira que finalizará a mediados de semana en Jordania, el mandatario agradeció a Polonia por su apoyo al plan bélico anglo-estadounidense en Irak y luego se trasladó a Rusia, donde mostró un gesto conciliador con los líderes que le negaron el visto bueno en la ONU para derrocar por la fuerza al régimen iraquí. En San Petersburgo, Bush asistió, junto con líderes europeos y de otras partes del mundo, a una fastuosa celebración aniversario de los 300 años de la ciudad, organizada por el presidente ruso, Vladimir Putin. Bush mantuvo una reunión con el mandatario ruso -tenaz opositor de la guerra-, y durante un ágape se acercó al canciller alemán, Gerhard Schröder, y le tendió la mano.
Sin embargo, en momentos en que goza de una popularidad sin par en Estados Unidos y a menos de dos meses de la rápida y relativamente poco onerosa victoria en Irak, Bush se permitió veladas críticas a sus socios europeos, sobre todo en temas como la ayuda al desarrollo y la lucha contra el sida y el hambre. En este último aspecto, insistió en que la Unión Europea debe levantar su moratoria a los alimentos que comprenden organismos genéticamente modificados (OGM). Con respecto al sida, pidió a los países europeos seguir el ejemplo de Washington, que creó un fondo de U$S 15.000 millones para luchar contra esta enfermedad. Bush llamó a los países europeos a adoptar las mismas normas que Estados Unidos para la distribución de su ayuda al desarrollo con el fin de que no beneficie "a las élites corrompidas".

Los problemas mayores
No obstante, tendió la mano a sus aliados europeos. "Para alcanzar esos objetivos de seguridad, de paz y de esperanza para el mundo en desarrollo, necesitamos la ayuda, los consejos y la sabiduría de nuestros amigos europeos", dijo. Bush asistirá hoy, en Evian, Francia, a la cumbre del G-8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido y Rusia). Este será el primer encuentro desde las tensiones creadas en torno de la crisis iraquí. Los líderes tendrán que dejar de lado sus divergencias y encontrar puntos de acuerdo frente a una coyuntura económica mundial marcada por la deflación, el dólar débil y la paralización de las negociaciones sobre el comercio.
Miles de manifestantes antiglobalización se preparan para realizar marchas en Ginebra (Suiza) y Annemmase, vecinas a Evian, para protestar contra el encuentro. Francia y Suiza movilizaron a 25.000 soldados y policías que controlan rigurosamente el acceso a Evian, área cerrada al tránsito peatonal y en la que hasta los propios habitantes deben llevar distintivos de identificación. (Reuter/Télam)

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