31 Mayo 2003 Seguir en 
Lima.- El tercer día bajo el estado de emergencia dictado por el presidente, Alejandro Toledo, transcurrió sin episodios graves de violencia, mientras las discrepancias se trasladan al terreno político y enfrentan al gobierno con el Partido Aprista Peruano (PAP). En Puno, unas 10.000 personas participaron de una marcha de repudio contra la represión militar y policial que dejó dos estudiantes muertos y casi 100 heridos de bala.
El gremio docente, que nuclea a casi 300.000 trabajadores, decidirá este fin de semana, en asambleas regionales, si mantiene la medida de fuerza que derivó en la declaración del estado de emergencia.
En medio de esa relativa calma, la atención se centró en el Congreso, donde el gobierno y el PAP, el mayor partido de oposición, se acusan mutuamente por la crisis que azota el país. El PAP, que lidera el ex presidente, Alan García, criticó la implementación del estado de emergencia y responsabilizó a Toledo por la ola de violencia. (Reuter/DPA)
El gremio docente, que nuclea a casi 300.000 trabajadores, decidirá este fin de semana, en asambleas regionales, si mantiene la medida de fuerza que derivó en la declaración del estado de emergencia.
En medio de esa relativa calma, la atención se centró en el Congreso, donde el gobierno y el PAP, el mayor partido de oposición, se acusan mutuamente por la crisis que azota el país. El PAP, que lidera el ex presidente, Alan García, criticó la implementación del estado de emergencia y responsabilizó a Toledo por la ola de violencia. (Reuter/DPA)







