31 Mayo 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- Antes de emprender una gira por Europa y Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, desmintió ayer que su país tenga planes de atacar Irán o Siria. "No, no, no. Todas esas informaciones son pura especulación", enfatizó, y aseguró que la decisión de intervenir en Irak fue tomada "después de agotar todas las vías diplomáticas para encontrar una solución conjunta, con la comunidad internacional, sobre qué hacer con Saddam Hussein y sus armas de destrucción masiva". Bush llegó anoche a Cracovia, Polonia, para una breve visita en la que agradecerá al gobierno polaco su colaboración en la guerra contra Irak.
Para hoy está prevista su participación en los festejos por los 300 años de la ciudad rusa de San Petersburgo, y un encuentro con el presidente anfitrión, Vladimir Putin. Líderes de varios países se encuentran en la ciudad por invitación de Putin, quien diseñó este encuentro en su ciudad natal como una cumbre de la pacificación. Es el primer reencuentro entre quienes lideraron la guerra y quienes se opusieron a ella. El presidente del gobierno español, José María Aznar, faltará a la cita a raíz de la reaparición de la ETA, el grupo separatista vasco, con un atentado con bomba que dejó dos muertos en Navarra.
La diplomacia
La reunión que mantendrá Bush con Putin, uno de los opositores de la invasión militar a Irak, se interpretó como un gesto de recomposición de las relaciones. Con el mismo propósito se reunirá el lunes, en Francia, con el presidente galo, Jacques Chirac, durante la cumbre del G-8 en los Alpes franceses. "Sólo estoy decepcionado, no enfadado, con Chirac", señaló. En cambio, no se reunirá con el canciller alemán, Gerhard Schröder, con quien se topará hoy en Rusia y luego en Francia. Alemania integra el G-8 junto con EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Japón, Italia, Canadá y Rusia.
La cuestión árabe
Mientras, israelíes y palestinos avanzaron en la implementación de un plan de paz con vistas a la cumbre que mantendrán con Bush el próximo 4, en Jordania. Luego de una esperada reunión entre el premier palestino, Mahmud Abbas, y su par israelí, Ariel Sharon, este último anunció una serie de medidas de buena voluntad como el fin de las operaciones selectivas contra activistas palestinos, pero no se acordaron términos para una retirada israelí de la Franja de Gaza ni Cisjordania, prevista en el plan respaldado por Estados Unidos. Abbas describió las conversaciones de "francas y beneficiosas" y exhortó a Sharon a aprovechar la oportunidad de negociar la paz. Sin embargo, no parece haber muchas oportunidades de poner en marcha las propuestas antes de la cumbre tripartita en Jordania. (Reuter/Télam)
Para hoy está prevista su participación en los festejos por los 300 años de la ciudad rusa de San Petersburgo, y un encuentro con el presidente anfitrión, Vladimir Putin. Líderes de varios países se encuentran en la ciudad por invitación de Putin, quien diseñó este encuentro en su ciudad natal como una cumbre de la pacificación. Es el primer reencuentro entre quienes lideraron la guerra y quienes se opusieron a ella. El presidente del gobierno español, José María Aznar, faltará a la cita a raíz de la reaparición de la ETA, el grupo separatista vasco, con un atentado con bomba que dejó dos muertos en Navarra.
La diplomacia
La reunión que mantendrá Bush con Putin, uno de los opositores de la invasión militar a Irak, se interpretó como un gesto de recomposición de las relaciones. Con el mismo propósito se reunirá el lunes, en Francia, con el presidente galo, Jacques Chirac, durante la cumbre del G-8 en los Alpes franceses. "Sólo estoy decepcionado, no enfadado, con Chirac", señaló. En cambio, no se reunirá con el canciller alemán, Gerhard Schröder, con quien se topará hoy en Rusia y luego en Francia. Alemania integra el G-8 junto con EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Japón, Italia, Canadá y Rusia.
La cuestión árabe
Mientras, israelíes y palestinos avanzaron en la implementación de un plan de paz con vistas a la cumbre que mantendrán con Bush el próximo 4, en Jordania. Luego de una esperada reunión entre el premier palestino, Mahmud Abbas, y su par israelí, Ariel Sharon, este último anunció una serie de medidas de buena voluntad como el fin de las operaciones selectivas contra activistas palestinos, pero no se acordaron términos para una retirada israelí de la Franja de Gaza ni Cisjordania, prevista en el plan respaldado por Estados Unidos. Abbas describió las conversaciones de "francas y beneficiosas" y exhortó a Sharon a aprovechar la oportunidad de negociar la paz. Sin embargo, no parece haber muchas oportunidades de poner en marcha las propuestas antes de la cumbre tripartita en Jordania. (Reuter/Télam)







