30 Mayo 2003 Seguir en 
Lima.- Al menos dos estudiantes murieron y más de 40 resultaron heridos en choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad en Puno (sudeste) en el segundo día de vigencia del estado de emergencia en Perú. Mientras se producían nuevas marchas de protesta y operativos de represión policial y militar en otras ciudades, el gobierno del presidente Alejandro Toledo compró de urgencia granadas y cartuchos lacrimógenos por valor superior a los U$S 100.000 para enfrentar a los manifestantes.
En Puno, 1.200 kilómetros al sudeste de Lima, los cuerpos uniformados dispararon contra estudiantes que se hallaban concentrados en la sede universitaria para expresar su apoyo a la huelga docente. Dos de ellos murieron en el acto por impactos de bala en el pecho. La violenta represión dejó más de 40 heridos, varios de ellos de gravedad, informó un vocero del hospital de Puno, que fue declarado en "alerta roja" para atender a los pacientes que ingresaron de urgencia. Según una congresista puneña del partido gobernante, las muertes podrían llegar a cuatro, pero la versión no pudo ser confirmada. Anoche, policías y soldados trataban de dispersar a cientos de estudiantes concentrados en la plaza de la ciudad.
La situación de convulsión social se extendió a por lo menos siete ciudades, al norte y sur del país, donde miles de maestros en huelga desafiaron el estado de emergencia con marchas callejeras. En Lima, la Policía reprimió con gases lacrimógenos una concentración de trabajadores del Poder Judicial, también en huelga desde la semana pasada. Unas 40 tanquetas circulan por la capital, mientras cerca de dos mil soldados se encuentran apostados en zonas estratégicas.
La cuestión central
El poderoso gremio docente, que agrupa a casi 300.000 trabajadores en todo el país, reclama un aumento equivalente a U$S 60 sobre su salario de casi U$S 200. El gobierno ha ofrecido U$S 29. Un vocero reiteró ayer que la huelga se mantendrá a pesar del estado de excepción y llamó a los maestros a realizar "marchas relámpago" y "ollas comunitarias" en los colegios. Por su parte, el titular de Educación, Gerardo Ayzanoa, advirtió que los docentes nombrados y contratados que no se reintegren a sus labores el lunes serán despedidos y reemplazados por maestros que deseen trabajar. "Hay cien mil maestros desocupados. Abrimos un padrón, hacemos una selección de los maestros que quieran trabajar, que estén preparados y adelante nomás", expresó con dureza, con lo cual reconoció, por otra parte, el nivel de desocupación que existe en el gremio de los docentes estatales. (Télam-SNI/Reuter)
En Puno, 1.200 kilómetros al sudeste de Lima, los cuerpos uniformados dispararon contra estudiantes que se hallaban concentrados en la sede universitaria para expresar su apoyo a la huelga docente. Dos de ellos murieron en el acto por impactos de bala en el pecho. La violenta represión dejó más de 40 heridos, varios de ellos de gravedad, informó un vocero del hospital de Puno, que fue declarado en "alerta roja" para atender a los pacientes que ingresaron de urgencia. Según una congresista puneña del partido gobernante, las muertes podrían llegar a cuatro, pero la versión no pudo ser confirmada. Anoche, policías y soldados trataban de dispersar a cientos de estudiantes concentrados en la plaza de la ciudad.
La situación de convulsión social se extendió a por lo menos siete ciudades, al norte y sur del país, donde miles de maestros en huelga desafiaron el estado de emergencia con marchas callejeras. En Lima, la Policía reprimió con gases lacrimógenos una concentración de trabajadores del Poder Judicial, también en huelga desde la semana pasada. Unas 40 tanquetas circulan por la capital, mientras cerca de dos mil soldados se encuentran apostados en zonas estratégicas.
La cuestión central
El poderoso gremio docente, que agrupa a casi 300.000 trabajadores en todo el país, reclama un aumento equivalente a U$S 60 sobre su salario de casi U$S 200. El gobierno ha ofrecido U$S 29. Un vocero reiteró ayer que la huelga se mantendrá a pesar del estado de excepción y llamó a los maestros a realizar "marchas relámpago" y "ollas comunitarias" en los colegios. Por su parte, el titular de Educación, Gerardo Ayzanoa, advirtió que los docentes nombrados y contratados que no se reintegren a sus labores el lunes serán despedidos y reemplazados por maestros que deseen trabajar. "Hay cien mil maestros desocupados. Abrimos un padrón, hacemos una selección de los maestros que quieran trabajar, que estén preparados y adelante nomás", expresó con dureza, con lo cual reconoció, por otra parte, el nivel de desocupación que existe en el gremio de los docentes estatales. (Télam-SNI/Reuter)







