Un oscuro viaje hacia la luz

"El perfume de la tempestad" | Indio Solari y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Facundo Pereyra - Redacción LA GACETA.

15 Diciembre 2010
Dos canciones, "Todos a los botes" y "Vino Mariani", quedan grabadas rápidamente en la memoria y se convierten de inmediato en tarareo recurrente. ¿Serán los himnos que el Indio acostumbra a darle a los ricoteros? No parece tan sencillo, ni necesario.

Este es, nuevamente, un disco oscuro, en la línea de "El tesoro de los inocentes (bingo fuel)" (2004) su primer trabajo como solista. O más atrás en el tiempo, de "Lobo suelto. Cordero atado" (1993), tal vez el disco menos explosivo de Los Redondos, pero que contiene canciones emblemáticas por su concepto estético empaquetado con moño para regalo. Como este. Pero siempre dejando una punta abierta, o más, para ampliar esa idea que, en este caso, apunta a la tempestad que con un poco de viento y lluvia puede disiparse. El trance entre la oscuridad y la luz, de la que habla en varias canciones.

Hay muchos guiños y giros a canciones suyas, repeticiones, podría decirse. Y tiene tanta cosa buena que siempre va a encontrar de donde agarrarse para reconvertir (se). Es que el Indio no es el mismo, aunque tampoco es alguien distinto.

Su prosa tuvo siempre, especialmente cuando era la voz de aquella banda que no se extingue, cercanía con vivencias y paisajes cotidianos, referencias a los desangelados que viven en los bordes de la sociedad, a punto de caer al vacío. Eso se mantiene como nexo con la realidad, como elemento contradictorio entre la imagen del artista fóbico que vive encerrado en Parque Leloir y el mortal que interpreta lo que ocurre en la esquina del barrio.

La lírica del Indio tiene esa virtud de sobrevolar, de ver todo desde una dimensión desconocida para la mayoría, pero que al mismo tiempo es comprensible y genera identificaciones profundas y vertiginosas. "Tu corazón de barro va / persiguiendo una ficción / en la que sos un diablo siempre leal. / Muy fácil de reclutar / perdido por el black jack / con tu nariz ligera sin secar", dice "El tábano en la oreja".

"El perfume de la tempestad", como los dos discos anteriores del Indio, es un libro con las letras y pequeñas obras de arte digital firmadas por "Caballo loco", su alter ego. La tapa, una obra figurativa de su autoría en sobrerrelieve.

Es es uno de los discos más esperado del año -no sólo por los ricoteros-, al que habrá que dejar madurar unas pasadas más por el equipo.

Aporte del lector
Uno siempre quiere más

El disco abre con "Todos a los botes", un viaje de Porco Rex a la tormenta. La primera impresión es que es un disco más rockero, con más violas (Baltasar Comotto y Gaspar Benegas se lucen), y por supuesto se destaca la poesía del viejito, que está intacta. "Quiero decir tanto a través de las canciones, que me cuesta después, ampliar el campo posible de lo que ya esta dicho en eso", explicó. "No es dios todo lo que reluce" es un tema existencialista, sobre el miedo a la muerte, a dejar de ser, a no ser nunca más, con una base rock-hip hop. "Ceremonia durante la tormenta" es el ritual para olvidar, pensar, o empezar de cero. "Torito es muerto", una historia con el lenguaje tumbero; rock y más rock. "ZZzzzzz", un sueño blanco, de peces, almas, alguien que soñó que soñaba. Y uno siempre quiere más.

Luis Balderrama | luisbalderrama07@yahoo.com.ar

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