por Carlos Gustavo Chirino, Redacción LA GACETA
La consagración fue otra vez contra un equipo brasileño, como en 1995, cuando Independiente levantaba la Supercopa y dejaba con las manos vacías a Flamengo en el Maracaná. Esta vez el rival fue el humilde Goiás y el escenario fue el "Libertadores de América". El "rojo" dejó atrás ese "maldito" número 15 y llegó a los 16 títulos internacionales. De esta forma volvió a demostrarle al mundo que está vivo y que en 2011 intentará convertirse nuevamente en el único Rey de Copas.
La consagración fue otra vez contra un equipo brasileño, como en 1995, cuando Independiente levantaba la Supercopa y dejaba con las manos vacías a Flamengo en el Maracaná. Esta vez el rival fue el humilde Goiás y el escenario fue el "Libertadores de América". El "rojo" dejó atrás ese "maldito" número 15 y llegó a los 16 títulos internacionales. De esta forma volvió a demostrarle al mundo que está vivo y que en 2011 intentará convertirse nuevamente en el único Rey de Copas.










