28 Mayo 2003 Seguir en 
NUEVA YORK.- La promesa del presidente Néstor Kirchner de que gastará miles de millones de dólares en obras públicas para reactivar la economía generó dudas entre los analistas económicos y la prensa especializada en Estados Unidos sobre el origen del dinero necesario. Los economistas estimaron que tras el colapso de fines de 2001, Kirchner, a quien el diario "The Wall Street Journal" llama "The new dealer patagónico" (El nuevo negociador patagónico), tendrá las manos atadas para implementar su plan, debido la estrecha situación fiscal de la Argentina.
"Realmente no sé cómo se propone pagar por todos esos programas que está proponiendo", dijo Tim Ramsey, un estratega de mercados emergentes del banco de negocios Bear Stearns, de Nueva York.
Según el diario neoyorkino, el nuevo gobierno de Kirchner no precisó cuánto está dispuesto a gastar en su propuesto plan de obras públicas, pero inversionistas y analistas políticos estimaron más de U$S 3.000 millones sólo este año. El diario reproduce declaraciones de Kirchner en su mensaje inaugural, quien dijo que no estaba inventando nada nuevo, en alusión al plan de grandes obras públicas que el ex presidente estadounidense Franklin Roosevelt popularizó durante la Gran Depresión. Según algunos analistas, las promesas de Kirchner surgen de su experiencia como gobernador de la provincia de Santa Cruz, la que es rica en petróleo y tiene escasa población.
El economista Fernando Losada, de ABN Amro, de Nueva York, destacó que el ingreso público per cápita en Santa Cruz es dos o tres veces más que el promedio del resto del país.
Un economista de Chase Morgan Stanley dijo que Kirchner enfrentará presiones para renegociar la deuda de U$S 52.000 millones de la que el gobierno no pagó un centavo desde el default de diciembre de 2001. (Especial)
"Realmente no sé cómo se propone pagar por todos esos programas que está proponiendo", dijo Tim Ramsey, un estratega de mercados emergentes del banco de negocios Bear Stearns, de Nueva York.
Según el diario neoyorkino, el nuevo gobierno de Kirchner no precisó cuánto está dispuesto a gastar en su propuesto plan de obras públicas, pero inversionistas y analistas políticos estimaron más de U$S 3.000 millones sólo este año. El diario reproduce declaraciones de Kirchner en su mensaje inaugural, quien dijo que no estaba inventando nada nuevo, en alusión al plan de grandes obras públicas que el ex presidente estadounidense Franklin Roosevelt popularizó durante la Gran Depresión. Según algunos analistas, las promesas de Kirchner surgen de su experiencia como gobernador de la provincia de Santa Cruz, la que es rica en petróleo y tiene escasa población.
El economista Fernando Losada, de ABN Amro, de Nueva York, destacó que el ingreso público per cápita en Santa Cruz es dos o tres veces más que el promedio del resto del país.
Un economista de Chase Morgan Stanley dijo que Kirchner enfrentará presiones para renegociar la deuda de U$S 52.000 millones de la que el gobierno no pagó un centavo desde el default de diciembre de 2001. (Especial)





