23 Mayo 2003 Seguir en 
Si bien los ajustes en el presupuesto familiar y los cambios de hábitos de consumo se instalaron en el país luego de la devaluación, en enero de 2002, Tucumán tiene su propio proceso recesivo. En él inciden los bonos -en constante devaluación-, que encarecieron los precios de todos los artículos, y también la falta de respuestas al desempleo. Esta sigue siendo una de las provincias con mayor tasa de desocupación. La recuperación de las fábricas textiles, de las empresas metal-mecánicas y de la producción del campo no ha alcanzado para absorber la gran cantidad de mano de obra desocupada, que crece año a año.
El impacto en los supermercados y en los comercios en general se ha hecho sentir de inmediato. Una muestra clara es el fenómeno del nuevo supermercado Vea que, con sus productos de segundas y terceras marcas, convocó en su primer día un aluvión de amas de casa desesperadas por llevar alimentos más baratos al hogar, resignando la calidad.
No sólo las marcas importadas han desaparecido de las góndolas sino también algunas variedades nacionales. "Una empresa podía tener, por ejemplo, 20 marcas de champú para distintos públicos. Pero si hoy vende un 20% menos, ¿para qué va a tener tantas marcas? Va a vender un frasco de cada una por mes. No tiene sentido", fue la explicación que dio el gerente de Relaciones Institucionales del híper Libertad, Rafael Conejero.
"Ha sido brutal el golpe al poder adquisitivo de la gente, y eso es lo que ha llevado a que algunos productos o algunas marcas de primer línea hayan desaparecido. Ya no tienen demanda, no tienen quién las compre", agregó el ejecutivo.
Dietéticos
Uno de los casos que preocupa es el de los alimentos dietéticos, como quesos, panes, postres, sales, fideos y otros. No se trata de una cuestión de quienes quieren adelgazar solamente, sino de salud. Diabéticos, celíacos, personas con problemas cardíacos, colesterol elevado o hipertensión requieren comidas especiales para mantener una vida sana. Actualmente, los alimentos diet o light son escasos y se consiguen en muy pocos lugares. Incluso, las dietéticas se van convirtiendo en las tradicionales semillerías para no perder clientes.
Una excepción
Conejero comentó que en Tucumán y en las demás sucursales del norte del país, Libertad sigue vendiendo una gran variedad de vinos finos. "Pero eso se debe a que los compran los turistas extranjeros", aclaró. Asimismo, destacó que los productos de la marca propia de la cadena tienen una demanda que va en crecimiento.
En el caso de Súper Vea (ex Disco de la terminal), el gerente, Enrique Devia, coincidió en que los clientes buscan precios bajos. "Antes se competía con servicios, como los premios por puntos que se acumulaban con las compras o los envíos a domicilio; hoy se buscan los productos baratos", destacó. Agregó que siempre hay un público para alimentos más sofisticados pero admitió que es cada vez menor.
El impacto en los supermercados y en los comercios en general se ha hecho sentir de inmediato. Una muestra clara es el fenómeno del nuevo supermercado Vea que, con sus productos de segundas y terceras marcas, convocó en su primer día un aluvión de amas de casa desesperadas por llevar alimentos más baratos al hogar, resignando la calidad.
No sólo las marcas importadas han desaparecido de las góndolas sino también algunas variedades nacionales. "Una empresa podía tener, por ejemplo, 20 marcas de champú para distintos públicos. Pero si hoy vende un 20% menos, ¿para qué va a tener tantas marcas? Va a vender un frasco de cada una por mes. No tiene sentido", fue la explicación que dio el gerente de Relaciones Institucionales del híper Libertad, Rafael Conejero.
"Ha sido brutal el golpe al poder adquisitivo de la gente, y eso es lo que ha llevado a que algunos productos o algunas marcas de primer línea hayan desaparecido. Ya no tienen demanda, no tienen quién las compre", agregó el ejecutivo.
Dietéticos
Uno de los casos que preocupa es el de los alimentos dietéticos, como quesos, panes, postres, sales, fideos y otros. No se trata de una cuestión de quienes quieren adelgazar solamente, sino de salud. Diabéticos, celíacos, personas con problemas cardíacos, colesterol elevado o hipertensión requieren comidas especiales para mantener una vida sana. Actualmente, los alimentos diet o light son escasos y se consiguen en muy pocos lugares. Incluso, las dietéticas se van convirtiendo en las tradicionales semillerías para no perder clientes.
Una excepción
Conejero comentó que en Tucumán y en las demás sucursales del norte del país, Libertad sigue vendiendo una gran variedad de vinos finos. "Pero eso se debe a que los compran los turistas extranjeros", aclaró. Asimismo, destacó que los productos de la marca propia de la cadena tienen una demanda que va en crecimiento.
En el caso de Súper Vea (ex Disco de la terminal), el gerente, Enrique Devia, coincidió en que los clientes buscan precios bajos. "Antes se competía con servicios, como los premios por puntos que se acumulaban con las compras o los envíos a domicilio; hoy se buscan los productos baratos", destacó. Agregó que siempre hay un público para alimentos más sofisticados pero admitió que es cada vez menor.





