Los defensores

05 Noviembre 2010
"Policías y testigos vieron cosas distintas"
Ciro Lo Pinto


El derecho penal no es de autor, sino de acto. Se han tomado piezas procesales que no corresponden a esta causa. En ciertos casos, los testigos vieron cosas y los policías, otras. Los compradores, cuando declararon, aseguraron que habían adquirido la droga en lugares que no eran los señalados por la Policía.
Aguirre aclaró que no vivía en esa casa, sino que acompañaba a Martínez. Lo responsabilizan de comercialización, cuando tenía un gramo de cocaína en el zapato.
Respecto a Margarita Toro, había en su casa dinero, joyas y bienes que fueron justificados por ella. En cuanto a la droga, su sobrino, Díaz, asumió que era suya y mi defendida señaló que había tenido conflictos con él por esta situación.
Por otra parte, no hay pruebas de la supuesta organización. El único vínculo entre los acusados es el apellido.


"Con actas de dudosa credibilidad"
Manuel Pedernera


A la Justicia no se la resuelve de un modo efectista. Ahora el jefe de Policía endilga fallas en esta institución. Y todo por darle respuestas al clamor lícito de las madres del dolor. Pero debe ser con una prevención y una inteligencia acertadas, no con actas de dudosa credibilidad. Acá hay testigos que no declararon y eso no es responsabilidad nuestra, sino del Ministerio Público. En este escritorio tengo un gran desorden, pero es mucho menor al que hay en la causa. Los testigos que declararon al comienzo no corresponden a este proceso. Los policías llegaron a conclusiones sin aportar pruebas de ello. Tuvieron que pedir pruebas prestadas. ¿Cómo vamos a hablar de comercialización si no hay un solo comprador? En cuanto a la organización, es ridículo. El Matadero tiene seis manzanas. Si uno vendía hacia el norte, y otro hacia el sur, se terminaban vendiendo entre ellos.


"No existen pruebas de la organización"
Roberto Flores


Producto de la muerte, en diciembre de 2008, de Walter Santana, aparece un reclamo popular contra la droga. Y dos meses después aparece esta supuesta organización de venta de drogas que diagrama la Policía.
Los allanamientos deben ser considerados por este tribunal de forma individual. No hubo organización. ¿Se puede acusar a tres ciudadanos por un delito por el cual no se encuentra imputado en el requerimiento de elevación a juicio? La confesión de Manuel Toro es muy clara. El dice que las cosas encontradas en la casa de Ana Verónica y de Verónica Paola eran de su propiedad.  No existen pruebas que avalen la organización y por eso pido que se absuelva de culpa y cargo tanto a Manuel, Ana Verónica y Verónica Paola del delito de comercialización. En caso de condenar a Manuel, por razones de salud, debe ser domiciliaria.


"Personas de una humildad extrema"
Horacio Guerineau


Con observar a quienes están imputados, nos damos cuenta de que no existe una gran organización. Son personas de una humildad extrema, la mayoría analfabetas, que han caído en el mal de la droga. Todos debemos luchar contra este flagelo, pero comprendo que en esta causa se hayan producido irregularidades notorias.
El allanamiento nocturno es una medida invasiva. Pero no podemos aceptar que sea llevado a cabo de forma virulenta. El allanamiento debe ser declarado nulo.
La investigación fue escandalosa. Los policías dijeron que no conocían los nombres de sus informantes. El fiscal habla del dinero secuestrado, pero eso es producto del trabajo legal, comercial, de estas personas. Hay muy buenos policías, pero no sólo hay que ser, sino también aparentar. Pido la absolución de Marta Ligerón.


Investigación vergonzosa, con hechos aislados
Ricardo Fanlo


Hubo una larga investigación, pero fue vergonzosa, llena de hechos aislados, donde no se ha podido ejercer el derecho de defensa. A mi cliente, nunca le dijeron qué labor cumplió en esa supuesta organización.
Los investigadores sólo sacaron fotos de las casas de los imputados, pero no hubo pruebas.
Hay allanamientos que se realizaron este año y dieron resultado  negativo. Dicen que no se podía vigilar en ese lugar. Pero estuvimos allí y nos dimos cuenta de que no era tan difícil como decían. Mi defendido reconoció como suyos los elementos secuestrados en la casa de Margarita Toro. Y ella coincide con los dichos de mi defendido. No se ha demostrado que él haya comercializado los estupefacientes secuestrados, y se declaró adicto. Solicito el cambio de calificación legal: tenencia simple de estupefacientes, por la que solicito el mínimo de la pena.


"Jamás se vio a Martínez salir a vender"
Geraldine Salazar


No entiendo cómo el fiscal ha omitido ofrecer pruebas que acrediten la comercialización. Si (Julio) Martínez estaba en esa casa, era porque tenía dos hijos con Verónica Toro. El no vivía allí, sino con su madre. El informe de Gendarmería prueba esto.
Han pasado años en los que jamás se lo vio a Martínez salir a vender estupefacientes. Lo que se encontró en el slip era una bochita de cocaína. En ningún momento los compradores dijeron que les vendieron allí la droga.
Estamos en presencia de una persona que sufre un flagelo y que requiere ser asistido. El es un adicto, y la poca cantidad que tenía en su poder, era para consumo personal. Y voy a solicitar que sea juzgado por tenencia para fines de consumo. Teniendo en cuenta la jurisprudencia de la Corte Suprema en el caso Arriola, debe ser absuelto y liberado de inmediato.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios