05 Noviembre 2010 Seguir en 
"No hay que anticipar ninguna valoración. Hay que investigar, hacer los estudios correspondientes para determinar qué pasó, y recién sacar conclusiones. Pero si es cierto, no tengo ninguna duda de que es un hecho gravísimo", expresó ayer el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Antonio Estofán, en relación a la investigación que lleva adelante la Justicia por la existencia de prontuarios truchos que desde la Policía habrían estado enviando a Tribunales.
En diálogo telefónico con LA GACETA, el magistrado comentó que él se encontraba reunido con el ministro fiscal Luis de Mitri cuando llegó la documentación con el reclamo que había realizado el fiscal del Centro Judicial Concepción, Edgardo Sánchez.
"No me gusta acusar a nadie, y tampoco quiero preocupar a la sociedad", dijo Estofán, quien no descartó que pueda tratarse de un error humano, como tampoco que existan irregularidades más graves. "Si se comprueba esto (la existencia de prontuarios paralelos a propósito), es gravísimo. Pero reitero, no quiero adelantarme a la investigación que lleva adelante el Ministerio Fiscal", manifestó.
La causa recayó en manos de la fiscala María de las Mercedes Carrizo. Ella deberá analizar cómo funciona la división Antecedentes Personales de la Policía, a cargo actualmente del comisario inspector Marcos Santos. Particularmente, deberá determinar por qué existen prontuarios paralelos de una misma persona, y si ello obedece a errores humanos en las cargas de los datos, o si fueron adulterados ex profeso.
Sánchez comenzó a sospechar de que existían informes mellizos que le enviaba la Policía, cuando solicitó el informe de antecedentes de "Pitito", un delincuente que era conocido en la zona. Ese trámite es obligatorio para los fiscales, quienes deben utilizarlo para basar su decisión de otorgar o denegar la libertad a un aprehendido, tal como lo establece el Código Penal y el Código Procesal Penal de la provincia. Cuando le devolvieron los informes se detectaron gruesas anomalías, como duplicación de números, falta de datos importantes y ausencia de causas en trámite, aunque se sabía que el hombre tenía antecedentes penales. Lo mismo sucedió luego con otro sospechoso, José Luis "Monedita" Sánchez, y el fiscal debió reclamar nuevamente para que los errores fueran subsanados.
Fuentes de la misma Policía advirtieron que en el último control de calidad, concretado hace pocos meses, se habían detectado al menos 15.000 legajos adulterados.
En 2008, y luego de casi dos años de carga de datos, toda la División Antecedentes personales de la Policía fue informatizada. En ese momento ya se sabía que había prontuarios duplicados, y hasta triplicados, pero se aseguró que los errores ya habían sido corregidos. Según explicó a LA GACETA el secretario de Planeamiento Julio Saguir, quien tuvo a su cargo el proceso de informatización, se habían adquirido servidores de altísima seguridad para evitar este tipo de problemas.
En diálogo telefónico con LA GACETA, el magistrado comentó que él se encontraba reunido con el ministro fiscal Luis de Mitri cuando llegó la documentación con el reclamo que había realizado el fiscal del Centro Judicial Concepción, Edgardo Sánchez.
"No me gusta acusar a nadie, y tampoco quiero preocupar a la sociedad", dijo Estofán, quien no descartó que pueda tratarse de un error humano, como tampoco que existan irregularidades más graves. "Si se comprueba esto (la existencia de prontuarios paralelos a propósito), es gravísimo. Pero reitero, no quiero adelantarme a la investigación que lleva adelante el Ministerio Fiscal", manifestó.
La causa recayó en manos de la fiscala María de las Mercedes Carrizo. Ella deberá analizar cómo funciona la división Antecedentes Personales de la Policía, a cargo actualmente del comisario inspector Marcos Santos. Particularmente, deberá determinar por qué existen prontuarios paralelos de una misma persona, y si ello obedece a errores humanos en las cargas de los datos, o si fueron adulterados ex profeso.
Sánchez comenzó a sospechar de que existían informes mellizos que le enviaba la Policía, cuando solicitó el informe de antecedentes de "Pitito", un delincuente que era conocido en la zona. Ese trámite es obligatorio para los fiscales, quienes deben utilizarlo para basar su decisión de otorgar o denegar la libertad a un aprehendido, tal como lo establece el Código Penal y el Código Procesal Penal de la provincia. Cuando le devolvieron los informes se detectaron gruesas anomalías, como duplicación de números, falta de datos importantes y ausencia de causas en trámite, aunque se sabía que el hombre tenía antecedentes penales. Lo mismo sucedió luego con otro sospechoso, José Luis "Monedita" Sánchez, y el fiscal debió reclamar nuevamente para que los errores fueran subsanados.
Fuentes de la misma Policía advirtieron que en el último control de calidad, concretado hace pocos meses, se habían detectado al menos 15.000 legajos adulterados.
En 2008, y luego de casi dos años de carga de datos, toda la División Antecedentes personales de la Policía fue informatizada. En ese momento ya se sabía que había prontuarios duplicados, y hasta triplicados, pero se aseguró que los errores ya habían sido corregidos. Según explicó a LA GACETA el secretario de Planeamiento Julio Saguir, quien tuvo a su cargo el proceso de informatización, se habían adquirido servidores de altísima seguridad para evitar este tipo de problemas.
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