De la mano de Lula, Rousseff entró a la historia

La candidata del oficialista Partido de los Trabajadores logró el 55,4% de los votos positivos, frente al 44,6% del socialdemócrata, José Serra. Será la primera mujer que llega a ese cargo en Brasil. Se registró una abstención del 21%. Trabajará para lograr una reforma política.

FESTEJOS. El anuncio de la victoria de Rousseff, tres horas después de finalizados los comicios, desató la alegría y las celebraciones de los seguidores del PT.
FESTEJOS. El anuncio de la victoria de Rousseff, tres horas después de finalizados los comicios, desató la alegría y las celebraciones de los seguidores del PT.
01 Noviembre 2010
BRASILIA.- La candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, resultó electa la primera mujer que accede a la Presidencia de Brasil, tras el balotaje realidado ayer, de acuerdo al anuncio del Tribunal Supremo Electoral (TSE). En consecuencia, sucederá a su mentor, el presidente Luiz Inácio "Lula" da Silva.

Según cálculos oficiales difundidos por el el presidente del TSE, Ricardo Levandowski, Rousseff derrotó al candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña, José Serra, por el 55,39% de los votos positivos frente al 44,61%.

Un ambiente de total euforia se apoderó del comité de campaña de la candidata -instalado en un hotel de Brasilia- a medida que avanzaba el conteo oficial de resultados de la elección. Una romería de líderes de partidos aliados al PT, ministros, parlamentarios y gobernadores fueron llegando al lugar a la espera del pronunciamiento de la candidata. Los militantes conmemoraban con gritos y ovaciones.

En sus primeras declaraciones como presidenta electa, Rousseff se mostró conciliadora y convocó a la oposición, luego de una campaña con numerosas acusaciones entre oficialismo y oposición. "Reitero mi compromiso fundamental: la erradicación de la pobreza", dijo en Brasilia, rodeada por seguidores y acompañada de su compañero de fórmula, Michel Temer. "No podremos descansar mientras haya brasileños con hambre", añadió la flamante Presidenta. Luego, se explayó sobre su prioridad de la gestión, que asumirá formalmente el 1 de enero de 2011. "La erradicación de la miseria es una meta que asumo, pero para la que pido humildente el apoyo de todos: que puedan ayudar al país a superar el abismo que nos separa para ser una Nación desarrollada", arengó.

Paralelamente, la jefa de Estado prometió que no recortará programas sociales ni gastos en infraestructura, y anticipó que continuará con la política oficialista de crear fuertes vínculos comerciales con otros países. En su discurso, Rousseff ratificó que mantendrá su compromiso de reafirmar la estabilidad económica y que trabajará para lograr una reforma política.

El apoyo oficialista

Rousseff fue impulsada en su candidatura por el popular presidente Lula, quien se involucró de lleno en la campaña y puso a favor de su candidata su prestigio y aparato político. Economista, de 62 años, Rousseff participó en la resistencia armada al régimen militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, y por ello pasó tres años encarcelada; en el período que se siguió a su arresto fue sometida a torturas por sus captores.

En el primer turno de las elecciones, realizado el 3 de octubre, Rousseff parecía encaminarse a una tranquila victoria, pero los sondeos no previeron la fuerza del voto religioso, que favoreció a la ecologista Marina Silva, tercera colocada y de confesión evangélica, lo que forzó la realización del balotaje. Finalmente, días antes de la segunda vuelta, Silva dejó en libertad de elección a sus casi 20 millones de votantes.

Por otra parte, el partido de Serra venció ayer en las elecciones para gobernador en tres de los nueve estados en juego, ya que en los otros 18 la definición fue en la primera vuelta. En tanto que el oficialista Partido de los Trabajadores se quedó con el gobierno del Distrito Federal de Brasilia.

Según el tribunal electoral, candidatos del PSDB fueron elegidos gobernadores de Goias, Pará, Alagoas y Roraima. El 3 de octubre, el partido de Serra ya había garantizado las gobernaciones de San Pablo, Minas Gerais, Paraná y Tocantins, por lo que, con siete de los 27 gobiernos regionales, será individualmente el partido con más estados. No obstante, otros dos partidos que respaldaron a Rousseff ganaron cuatro estados: el Partido del Movimiento Democrático Brasileño se quedó con Rondonia y el Partido Socialista Brasileño (PSB) venció en Amapá, Piauí y Paraíba.

Según el escrutinio, el 21% de los electores se abstuvo ayer de votar, un índice muy superior al del 18% registrado en la primera vuelta. (AFP-NA-EFE-Especial)

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