Afirman que la salud y la educación son debilidades del "petismo"

En diálogo con LA GACETA, cuatro estudiantes de intercambio le marcaron al futuro presidente lo que debe tener en cuenta en su gestión. Video

DE LEJOS. Liana, Víctor, Ana y Lígia analizaron la situación política de Brasil.
DE LEJOS. Liana, Víctor, Ana y Lígia analizaron la situación política de Brasil.
31 Octubre 2010
Cuando dejan escapar el aire para hablar, se escucha ese acento de samba que no logra borrar ni el "portuñol" al que recurren aquí para hacerse entender. Son brasileños. Llegaron en agosto a Tucumán, y cuando regresen a su tierra natal, hacia fines de diciembre, un nuevo presidente estará a horas de asumir. Pese a que no emitirán su voto, la cuestión electoral no les es ajena: conocen, critican, adhieren y se animan a pronosticar.

Víctor Miguel Castillo de Macedo, Lígia Cristina Silva, Ana Lúcia Rocha (de 21 años) y Liana de Vargas Nunes Coll (de 20) estarán atentos para enterarse del resultado del balotaje que definirá si la candidata oficialista del Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, sucede a Luiz Inácio "Lula" da Silva en la presidencia de Brasil o si se impone el opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Las encuestas dan como vencedora a Rousseff, por el 57%. Pero si se toma como referencia la opinión de estos estudiantes de intercambio, Dilma (como la llaman) ganará con el 75% de los votos: Víctor, Ana y Liana le darían su aval.

"Yo anularía el voto", dice Lígia. Su mamá es enfermera y, según acusa, el fuerte de Lula y del PT no fue, precisamente, la salud pública. "Mi mamá cree que Serra puede revertirlo, pero no sé; falta personal y mejores sueldos", dice.

Estudia Agronomía en la Universidad Federal de Paraná. Admite que el Estado invierte en investigación; pero reniega por la escasa salida laboral. "Los grandes institutos son públicos; y hace más de 10 años que no hay concursos. Y cuando se convoca, son tan específicos que es casi obligatorio contar con un doctorado", lamenta. Por eso no duda, y señala que las prioridades del futuro presidente deben ser salud y educación.

Ana está afiliada al PT; celebra algunas medidas de Lula, pero también cree que el futuro presidente centrarse en la educación. "Muchos pobres llegaron a la clase media y el microempresario puede abrir negocios. Pero deben mejorar las escuelas, nombrar más profesores y pagarles mejor: en algunos casos un docente está frente a 50 alumnos; o debe trabajar mañana, tarde y noche", afirma.

Según su visión, esto se nota al rendir el "Vestibular" (examen de ingreso a la universidad): "es muy difícil; lo pasan los de mayores ingresos, porque se preparan. Eso genera segregación". Cree que la clave no está en la prueba, sino en fortalecer el sistema básico: lo que acá es primaria y secundaria.

Liana estudia periodismo en la Universidad Federal de Río Grande do Sul. Aún le brinda su apoyo a Dilma, pero reclama que se profundicen algunas políticas. "Algunos pobres mejoraron su nivel de vida, pero los cambios no son de fondo; todavía hay personas con mucha riqueza, y se podría distribuir mejor", propone. Esto heredó de su madre: "ella era más del PT; ahora lo va a votar, pero quería cambios más radicales en el país".

En cuanto a su interés particular, pide que el nuevo Gobierno impulse una ley que regule la actividad de medios. "Se podría invertir más; y dictar una ley, porque la que regía cayó en 2009", afirma.

Politizado

Víctor es el más politizado de los cuatro. Desde antes de ingresar a la Universidad Federal de Paraná, donde estudia Sociología, participaba de movimientos estudiantiles. Cuenta que Curitiba, donde vive, es una ciudad muy conservadora; pero que en la mayor parte de Brasil se siente la expectativa por el triunfo de Dilma. En el pasado, Rousseff militó en grupos guerrilleros; pero Víctor considera que ya no son tiempos "de armas tomar", y que se destacará por continuar con el perfil lulista. "No la veo tan radical, sino como una persona que sabe administrar, que sabe solucionar problemas. Me imagino que por eso el PT la eligió", estima.

El joven destacó algunas acciones ejecutadas por el Gobierno de Lula, pero se mostró prudente en cuanto a otras. "El sistema de Cotas para estudiantes negros (reserva vacantes en instituciones públicas o privadas para ciertos grupos sociales) fue muy positiva; hace a la integración. Sin embargo la reforma universitaria que se impulsa es ambigua: aumenta vacantes de alumnos, pero no de profesores. Por otro lado, el Gobierno dijo que pagará la universidad privada a estudiantes pobres que aprueben un examen; pero, ¿cómo no destinan ese dinero para mejorar la universidad pública, y que esos estudiantes puedan asistir allí?", se pregunta.

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