Lula comienza a abandonar su rol de protagonista

La candidata oficialista, que ganaría la elección, dijo que contará con la consulta del ex presidente, pero negó que le vaya a ofrecer un cargo . Según los últimos sondeos, Rousseff se impondría con el 57%, frente al 44% de su rival, Serra. Tranquilidad a gobernadores y prefectos

EL ULTIMO DEBATE. José Serra y Dilma Rousseff se saludan el viernes a la noche en el estudio de TV de la cadena O Globo, en Río de Janeiro. REUTERS
EL ULTIMO DEBATE. José Serra y Dilma Rousseff se saludan el viernes a la noche en el estudio de TV de la cadena O Globo, en Río de Janeiro. REUTERS
31 Octubre 2010
BELO HORIZONTE.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio "Lula" da Silva, comenzará hoy a dejar el rol de protagonista que supo ocupar durante ocho años en el escenario político brasileño y sudamericano. No obstante, no pasará a cuarteles de invierno.

La candidata a la presidencia del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, afirmó que, en caso de que triunfe en el balotaje de hoy, mantendrá una relación íntima y fuerte con el mandatario saliente. "El presidente Lula es una persona con la cual contaré. Tengo inmensa confianza política y personal. Siempre que pueda, hablaré con él: no hay nadie en este país que vaya a separarme de él", aseveró. Pero aclaró que no se refiere a un ofrecimiento de un cargo en el gabinete al que volvió a calificar como "el mejor que ha tenido Brasil en toda su historia"

Durante el cierre de su campaña, Rousseff prometió que no discriminará a los Estados y municipios gobernados por la oposición. "Tengo una coalición y gobernaré con mi coalición, pero para todos los brasileños, sin discriminar. Mantendré una relación con gobernadores y alcaldes, incluso de otros partidos, sobre una base republicana, transparente y correcta", señaló.

Con marcado tono optimista, que se fundamenta en las cifras que arrojaron las últimas encuestas, la postulante "petista" prometió erradicar la miseria, que afecta a unos 21 millones de brasileños. Rousseff ganaría el balotaje con entre un 56% y un 57% de los sufragios. Su rival del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), José Serra, alcanzaría entre un 43% y un 44%.

Sin embargo, el candidato restó importancia a estos números y afirmó que la verdadera encuesta será la que arrojen las urnas el día de hoy. Asimismo, pidió a sus partidarios que se queden hasta el final, peleando la obtención de "un voto más".

"Gobierno tercerizado"

Enterado de la promesa de su rival, respecto de la relación con Lula, Serra intentó despegar la figura del mandatario -que cuenta con altísima adhesión popular- de la de Rousseff. "No existe gobierno tercerizado. La gente sabe que nadie gobierna en lugar de nadie. Quien gobernará Brasil será el que gane mañana (por hoy) y no quien se inventó una candidata", aseveró.

También se refirió a los jefes distritales del PT, sobre la gobernabilidad, en caso de que resulte electo hoy. "Que los gobernadores no tengan ninguna preocupación. Si soy electo voy a trabajar con cada uno de ellos, independiente del color partidario, por el pueblo de su Estado. Todos los gobernadores y todos los prefectos", afirmó.

Serra votará en San Pablo, donde esperará el resultado de la elección; Rousseff lo hará en Porto Alegre (sur), pero luego se trasladará a Brasilia para seguir el desarrollo del escrutinio junto a Lula en el Palacio de la Alvorada, la residencia oficial de la Presidencia. En la primera vuelta, la candidata del PT se impuso con un 46,9% frente a Serra, que logró un 32,6%. Se instalarán 420.000 urnas electrónicas para que sufraguen 135,8 millones de votantes. (DPA-EFE-Télam)

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