22 Mayo 2003 Seguir en 
Cada día que pasa, los habitantes de San Miguel de Tucumán se preguntan, con mayor preocupación, hasta cuándo la Municipalidad de su ciudad seguirá manteniendo una actitud pasiva frente al triste cuadro de desorden que exhibe desde largo tiempo atrás la zona céntrica.
Con reiteración nos referimos, a diario, a sus expresiones más deplorables. Es del caso volver sobre una de ellas, que resulta especialmente inquietante por los riesgos que genera al público. Se localiza (como los vendedores callejeros, los perros vagabundos y otras situaciones), sobre la calle Maipú, entre Córdoba y 24 de Septiembre. A pesar de tratarse de una arteria que teóricamente es exclusiva para peatones durante varias horas de la jornada, los ciclistas circulan por ella constantemente y en la dirección en que se les antoja. Resulta evidente el peligro que esto implica para las personas que, por su edad o su estado físico, no están en condiciones de esquivar a tiempo a tales vehículos.
Resulta difícil admitir que los peatones carezcan de protección frente a esta -una más- abusiva utilización de la vía pública, por la inercia del organismo específicamente encargado del tema. Si no funciona la Municipalidad, pensamos que aquí debiera darse intervención a la Policía.
Con reiteración nos referimos, a diario, a sus expresiones más deplorables. Es del caso volver sobre una de ellas, que resulta especialmente inquietante por los riesgos que genera al público. Se localiza (como los vendedores callejeros, los perros vagabundos y otras situaciones), sobre la calle Maipú, entre Córdoba y 24 de Septiembre. A pesar de tratarse de una arteria que teóricamente es exclusiva para peatones durante varias horas de la jornada, los ciclistas circulan por ella constantemente y en la dirección en que se les antoja. Resulta evidente el peligro que esto implica para las personas que, por su edad o su estado físico, no están en condiciones de esquivar a tiempo a tales vehículos.
Resulta difícil admitir que los peatones carezcan de protección frente a esta -una más- abusiva utilización de la vía pública, por la inercia del organismo específicamente encargado del tema. Si no funciona la Municipalidad, pensamos que aquí debiera darse intervención a la Policía.







