12 Octubre 2010 Seguir en 
CAMPAMENTO ESPERANZA.- Lilian Ramírez se arropa con un abrigado poncho rojo a metros de las tiendas en las que desde el 5 de agosto vive con toda su familia a la espera de que Mario Gómez, de 63 años, vuelva a la superficie. "Mi marido trabaja desde los 12 años en minería, trabajaba con su papá. Cuando tenía 21 años falleció su papá y él siguió trabajando en las minas porque tenía que seguir sacando a su familia adelante", dijo. Gómez sufrió un accidente en otra mina cuando tenía unos 40 años y atravesó por una cirugía mayor en una de sus rodillas. Pero Lilian dijo que es un hombre fuerte. "Ahora tengo pensado decirle que no trabaje más en minas, es hora que descanse. Nunca se dio un descansito. Siempre me ha dado el gusto a mí de decirme: ?acá está la plata, anda de vacaciones?. Pero él no, sigue trabajando", contó. "Aunque le diga: ?me voy a separar de ti, te voy a dejar si sigues trabajando en minas?, a él le va a importar un comino y se va a ir a trabajar de nuevo a las minas". Lilian no tiene planeado un gran festejo, sólo un asadito con familiares y amigos. "Son 33 mineros, la edad de Cristo. Pienso que Cristo los eligió a ellos para unir al mundo", expresó. (Reuters)


