Policías rebeldes hicieron tambalear a Correa

El presidente acusó directamente al ex mandatario Lucio Gutiérrez de promover un golpe de Estado agitando a las fuerzas de seguridad. El detonante de la protesta fue una ley que toca los bolsillos de los uniformados, como también de todos los agentes del sector público.

DISCUSION. Correa se dirige a los rebeldes, que estuvieron con sus familias. REUTERS
DISCUSION. Correa se dirige a los rebeldes, que estuvieron con sus familias. REUTERS
01 Octubre 2010
QUITO.- Ecuador quedó sumido ayer en un caos institucional a raíz de una rebelión policial que finalizó en forma cruenta en medio de una crisis y obligó al Gobierno a declarar el estado de excepción en todo el país. Anoche, por medio de la intervención de fuerzas del Ejército, el presidente Rafael Correa pudo salir del hospital donde estuvo cercado durante gran parte de la jornada por los sublevados. "Aquí salgo como presidente o me sacan como cadáver", dijo en uno de los momentos más dramáticos.

Luego, ante una multitud en la Casa de Gobierno aseguró que se trató de una intentona golpista por parte de sectores de la oposición, y apuntó directamente al ex mandatario Lucio Gutiérrez como cabecilla de la conspiración que hizo tambalear su Gobierno. "Ahí, rodeando el hospital donde estuve secuestrado, estaba la gente de Lucio Gutiérrez, infiltrados. Azuzando a la violencia", señaló. Correa fue liberado tras un intenso tiroteo que fue televisado y donde hubo varios heridos. Durante la tarde, cuando cientos de personas llegaron al hospital a apoyar a Correa se produjeron incidentes en los que murió un civil.

Al mismo tiempo, el mandatario condenó la actitud de los policías, que protestaron contra un ajuste salarial. El Congreso aprobó el miércoles una ley que disminuye beneficios económicos a los empleados públicos, incluidos policías y militares, lo que desató la rebelión de uniformados, entre ellos efectivos de la Fuerza Aérea que tomaron durante varias horas la pista del aeropuerto de Quito. Correa atribuyó a una desinformación intencional el levantamiento policial. "Se le está diciendo a los policías que el Gobierno va a disminuir sus sueldos cuando lo ha subido cuatro veces", dijo al recordar que cuando asumió el Gobierno, en 2007, los sueldos de la policía estaban entre 300 y U$S 400. "Ahora están entre 1.200 y U$S 1.500, dijo y puntualizó: "las condecoraciones, además de un honor, suponen un sueldito más, que es lo que se ha cortado para atender otras prioridades". Además, aseguró que el levantamiento es "una conspiración que una minoría ha venido instalando desde hace mucho tiempo".

A la protesta, que derivó en la suspensión de clases a nivel nacional y mantenía desolados amplios sectores de Quito, se sumaron familiares de los agentes. El amotinamiento derivó en caos en la capital. Bancos y comercios cerraron sus puertas ante eventuales saqueos y se suspendieron los vuelos locales e internacionales y las clases en las escuelas.

Pelea con el Congreso
El conflicto se desató durante la mañana, cuando unos 2.000 policías salieron a las calles en Quito y en Guayaquil en protesta contra el quite de beneficios contemplado en la ley que buscar reducir el tamaño del aparato estatal. El proyecto había sido resistido en el Congreso por los propios legisladores oficialistas, que son mayoría, y el mandatario había amenazado con disolver el Parlamento y adelantar las elecciones.

La crisis motivó una convocatoria urgente a una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en una resolución condenó el intento de golpe de Estado y manifestó su preocupación por la insubordinación policial. La Unión Suramericana de Naciones (Unasur) también convocó anoche a una reunión de presidentes en Buenos Aires, quienes se proponía viajar a Quito si proseguía la crisis. Desde todos los países de América Latina, de la Unión Europea, Estados Unidos y las Naciones Unidas llevaron por distintos medios mensajes de solidaridad a Correa. (Télam-Especial)

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