17 Mayo 2003 Seguir en 
Si este año no se producen heladas, la producción de azúcar en Tucumán puede llegar a las 975.000 toneladas. Si las heladas son suaves o moderadas se llegaría a elaborar 928.000 toneladas. Y si el fenómeno climático se registra con características severas, la producción podría rondar las 888.500 toneladas. Estas son las principales conclusiones a las que arribó el estudio satelital realizado en el cañaveral tucumano entre el 11 y el 20 de abril por la Estación Experimental.
Las estimaciones fueron presentadas ayer ante los azucareros por el presidente de la Experimental, Manuel Martínez Zuccardi, y por el jefe de la sección Sensores Remotos de la institución, Jorge Scandaliaris. Las proyecciones son auspiciosas para la actividad, dado que en general superan la producción del año pasado, cuando se obtuvieron 914.000 toneladas de azúcar.
La estimación de la superficie ocupada con caña de azúcar en el territorio provincial se realizó mediante la utilización de imágenes adquiridas por el satélite Landsat7 ETM+. El informe destaca que la imagen que cubre el sector oeste del área cañera de la provincia presentaba gran parte de cobertura nubosa, por lo que sólo fue posible su utilización en algunos departamentos de esa zona. En consecuencia fue necesario intensificar los trabajos de campo para poder inferir la información de superficie y producción de caña de azúcar en las zonas con ausencia de información digital.
Los resultados del procesamiento de las imágenes indican que la superficie de caña de azúcar que se encuentra en condiciones de ser cosechada para la presente zafra es de 188.920 hectáreas. En función de la superficie y del nivel productivo de los cañaverales, el volumen global disponible de caña de azúcar para esta zafra fue estimado en 9,7 millones de toneladas. De ese total se estima que se deben deducir unas 500.000 toneladas que representan la caña semilla, la cual se puede utilizar durante el invierno y la primavera de este año. Con ello quedaría un volumen de 9,2 millones de toneladas de caña si no se producen heladas.
Pese a la sequía, la Experimental remarca que a caída en los niveles de producción no fue importante debido a los siguientes hechos: 1) Finalización temprana de la zafra 2002. 2) Buen manejo del cañaveral durante la primavera de 2002. 3) Muy buena condición del cañaveral al momento de inicio de la sequía. 4) Leve incremento de la superficie cultivada en algunas áreas.
Las estimaciones fueron presentadas ayer ante los azucareros por el presidente de la Experimental, Manuel Martínez Zuccardi, y por el jefe de la sección Sensores Remotos de la institución, Jorge Scandaliaris. Las proyecciones son auspiciosas para la actividad, dado que en general superan la producción del año pasado, cuando se obtuvieron 914.000 toneladas de azúcar.
La estimación de la superficie ocupada con caña de azúcar en el territorio provincial se realizó mediante la utilización de imágenes adquiridas por el satélite Landsat7 ETM+. El informe destaca que la imagen que cubre el sector oeste del área cañera de la provincia presentaba gran parte de cobertura nubosa, por lo que sólo fue posible su utilización en algunos departamentos de esa zona. En consecuencia fue necesario intensificar los trabajos de campo para poder inferir la información de superficie y producción de caña de azúcar en las zonas con ausencia de información digital.
Los resultados del procesamiento de las imágenes indican que la superficie de caña de azúcar que se encuentra en condiciones de ser cosechada para la presente zafra es de 188.920 hectáreas. En función de la superficie y del nivel productivo de los cañaverales, el volumen global disponible de caña de azúcar para esta zafra fue estimado en 9,7 millones de toneladas. De ese total se estima que se deben deducir unas 500.000 toneladas que representan la caña semilla, la cual se puede utilizar durante el invierno y la primavera de este año. Con ello quedaría un volumen de 9,2 millones de toneladas de caña si no se producen heladas.
Pese a la sequía, la Experimental remarca que a caída en los niveles de producción no fue importante debido a los siguientes hechos: 1) Finalización temprana de la zafra 2002. 2) Buen manejo del cañaveral durante la primavera de 2002. 3) Muy buena condición del cañaveral al momento de inicio de la sequía. 4) Leve incremento de la superficie cultivada en algunas áreas.





