30 Septiembre 2010 Seguir en 
NUEVA YORK.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) teme quedar marginada por un G-20 cada vez más activo, que le hace sombra, mientras se multiplican los llamados a reformar al organismo internacional con sede en Nueva York. Ayer, tras los discursos de más de 150 jefes de Estado, de Gobierno y ministros con los que concluyó el tradicional debate inaugural del nuevo período ordinario de sesiones, el presidente de la Asamblea General de la ONU, el suizo Joseph Deiss, admitió que existe el peligro que la ONU sea marginada frente a la emergencia de otros actores en la escena internacional, como el G-20. "La ONU es criticada: no es suficientemente eficaz. Es necesario decidir una acción urgente en un marco más restringido", señaló.
Brigada ligera
El G-20 (las 20 economías más poderosas) resucitó de manera espectacular hace dos años para responder a la crisis financiera mundial. Su estructura ligera de "gobierno multinacional" contrasta con la pesadez de la ONU, una vetusta organización de casi 65 años que cuenta con 192 Estados miembro. "No se trata de negar el papel que pueden jugar las entidades como el G-20. La crisis económica y financiera mostró la importancia de una respuesta coordinada y rápida", admitió Deiss. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también reconoció este desafío e insistió en que la organización debe prevalecer como la "brújula moral" del mundo.
Michael Hodin, investigador en el Council on Foreign Relations, un centro de reflexión con sede en Nueva York, pronosticó que dentro de un tiempo la ONU será un lugar para hacer discursos, pero las actividades para la prosperidad económica provendrán del G-20. "En primer lugar, con el G-20 se cubre un 80% del dominio económico y social del mundo", dijo el investigador. En segundo lugar, la idea de ayudar a los países pobres sólo mediante una ayuda financiera está superada. "El G-20 tiene razón cuando dice que el desarrollo proviene del crecimiento económico y no de las donaciones", subrayó. Y por último, la ONU no toma en cuenta el envejecimiento de la población, factor clave del mañana que el G-20 considera muy importante. "Los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD, un programa faro de la ONU), es una idea del siglo pasado mientras que los desafíos económicos y de envejecimiento de la población son problemas para el siglo XXI", agregó.
Hace años que se piden reformas dentro de la ONU, en particular la ampliación del Consejo de Seguridad. Los otros pedidos de reforma buscan mejorar la representatividad, la transparencia y la democracia en el interior de los órganos de la ONU. Ayer, el canciller indio S.M Krishna subrayó: "Naciones Unidas necesita una reforma urgente para reflejar las realidades contemporáneas y tomar en cuenta de forma eficaz los desafíos de los países emergentes". (AFP-NA)
Brigada ligera
El G-20 (las 20 economías más poderosas) resucitó de manera espectacular hace dos años para responder a la crisis financiera mundial. Su estructura ligera de "gobierno multinacional" contrasta con la pesadez de la ONU, una vetusta organización de casi 65 años que cuenta con 192 Estados miembro. "No se trata de negar el papel que pueden jugar las entidades como el G-20. La crisis económica y financiera mostró la importancia de una respuesta coordinada y rápida", admitió Deiss. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también reconoció este desafío e insistió en que la organización debe prevalecer como la "brújula moral" del mundo.
Michael Hodin, investigador en el Council on Foreign Relations, un centro de reflexión con sede en Nueva York, pronosticó que dentro de un tiempo la ONU será un lugar para hacer discursos, pero las actividades para la prosperidad económica provendrán del G-20. "En primer lugar, con el G-20 se cubre un 80% del dominio económico y social del mundo", dijo el investigador. En segundo lugar, la idea de ayudar a los países pobres sólo mediante una ayuda financiera está superada. "El G-20 tiene razón cuando dice que el desarrollo proviene del crecimiento económico y no de las donaciones", subrayó. Y por último, la ONU no toma en cuenta el envejecimiento de la población, factor clave del mañana que el G-20 considera muy importante. "Los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD, un programa faro de la ONU), es una idea del siglo pasado mientras que los desafíos económicos y de envejecimiento de la población son problemas para el siglo XXI", agregó.
Hace años que se piden reformas dentro de la ONU, en particular la ampliación del Consejo de Seguridad. Los otros pedidos de reforma buscan mejorar la representatividad, la transparencia y la democracia en el interior de los órganos de la ONU. Ayer, el canciller indio S.M Krishna subrayó: "Naciones Unidas necesita una reforma urgente para reflejar las realidades contemporáneas y tomar en cuenta de forma eficaz los desafíos de los países emergentes". (AFP-NA)
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